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Qué hacer para vivir con alegría

Comienza a vivir con alegría desde hoy

Autora: Ana Hidalgo

¿No sabes qué hacer para vivir con alegría?

Comenzar un día con alegría puede ser algo bastante sencillo. Basta con haber dormido bien, disfrutar de un buen desayuno y hacer tus rutinas diarias con tiempo, sin prisas.

Ahora bien, no siempre resulta fácil mantener la alegría a lo largo del día (sufrimos preocupaciones familiares, económicas, laborales…).

En definitiva, el estrés diario al que nos sometemos puede hacer que poco a poco se nos borre la sonrisa de la cara, o que no llegue si quiera a aparecer durante todo el día.

Entonces, ¿qué hacer para vivir con alegría?

Imagina que al levantarte esta mañana te sientes sin ganas de nada, desmotivado, incluso algo triste. ¿Qué tal sería tener algo que te aportase un poco de luz y alegría?

Pues vamos a ello. Hoy te comparto 3 ejercicios bastante sencillos para que averigües qué hacer para vivir con alegría.

El tarro de la alegría

Qué hacer para vivir con alegría: llenar tu tarro de buenos recuerdosAnota cada día algo que te haya dado alegría en ese día y el motivo por el que te alegró. Puede ser una charla con un amigo, una comida bien preparada, la risa de tu hija…

Por ejemplo: el brillo en los ojos de mi hija al encontrar su canica.

No lo describas en exceso. Su texto podría caber en una galleta de la suerte.

Hacer esto tiene 2 ventajas importantes que te ayudarán a vivir con más alegría:

  1. “Obliga” a nue stro cerebro a fijar en la memoria momentos felices.

No sé si te habías dado cuenta, pero generalmente nos resulta más fácil recordar lo negativo que nos sucede.

Nuestro cerebro trata de protegerse de futuros peligros reservando un hueco en su memoria para aquello que nos dañó. De esta manera, si lo recuerda, le será más fácil evitarlo.

Por eso generalmente recordamos más fácilmente las discusiones, las desilusiones, los rechazos… ¿Qué recuerdas más fácilmente la última discusión con tu pareja o aquello que hizo por ti que te agradó? Exacto, recordamos antes un mal grito que una caricia.

Sin embargo, cuando escribes aquello positivo que te pasó, aquello que te aportó alegría, estás ejercitando tu memoria. Estás haciendo que tu cerebro no pase desapercibidos momentos positivos de tu vida.

  1. Mantiene accesible estos recuerdos para cuando necesites potenciar tu alegría.

En días plof, puedes destapar tu tarro y leer todos estos pequeños momentos que te causaron alegría.

También puedes abrirlo siempre que quieras simplemente para disfrutar de la alegría que te genera el recuerdo de estos momentos.

¿Qué hacer para vivir con alegría? Fácil, usa el ejercicio 2: oxigénate

No te estoy hablando de meterte en una cámara hiperbárica, sino de algo mucho más sencillo.Qué hacer para vivir con alegría: oxigenarte y disfrutar de la naturaleza

Pasar un tiempo en la naturaleza o simplemente rodearte de plantas o jardines harán que puedas vivir con más alegría.

Como habrás oído muchas veces, las plantas tienen efectos positivos sobre nosotros.

Por un lado, ayudan a oxigenar el ambiente. Como sabes, absorben nuestro dióxido de carbono y lo transforman en oxígeno, purificando así el aire que respiramos.

Además, nos trasmiten calma y cierta relajación.

Si encima te encargas personalmente de su cuidado, encontrarás alegría al ver su floración y crecimiento. Así, de algún modo, estarás oxigenando tu mente al centrarte en algo externo a ti y alejándote de tus preocupaciones.

Algunos estudios señalan que pasar tiempo mirando la naturaleza disminuye la fatiga mental y mejora la memoria a corto plazo. Esto, sin duda, te permite recargar tus pilas y vivir con mayor alegría

Convierte lo cotidiano en algo extraordinario

Qué hacer para vivir con alegría: convertir lo cotidiano en extraordinarioTodos hemos oído alguna vez eso de que “no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos”.

También habrás escuchado eso de que “no es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita”.

Pues bien, si unimos estas ideas y lo juntamos con una práctica de los estoicos podemos descubrir qué hacer para vivir con alegría.

Cuentan que Séneca renunciaba de vez en cuando a alguna de sus comodidades para así poder apreciar su valor.

De esta manera, algo tan cotidiano como dormir en una cama o tomarse un café podrían tener un valor extraordinario.

Es decir, te ayudará a disfrutar con mayor alegría de las pequeñas cosas que te brinda la vida.

Te cuento como fue mi práctica.

Hace ya bastante años pasé unos meses en casa de unos amigos en Londres. Estos amigos no disponían de agua caliente y cada mañana debía calentarla para poder asearme.

Al regresar a Madrid, cada mañana vivía maravillada por tener agua caliente con tan solo abrir el grifo. Este hecho que normalmente no valoro, fue durante mucho tiempo un motivo de alegría diario.

Es por eso que te animo a, de vez en cuando, vivir de forma estoica.

Renuncia por ejemplo durante una semana a viajar en tu coche y hazlo en autobús.

Prueba a no comprar el cacao de la marca que te gusta y renuncia a su sabor un tiempo.

Trata de quitarte una de esas comodidades que te facilitan la vida durante un tiempo. Deja de usar el microondas para calentar la leche, por ejemplo, o renuncia a encender la luz durante determinadas horas.

De esta manera te será mucho más fácil apreciar el valor de las pequeñas maravillas que te rodean. Así, podrás re-experimentar la alegría de recuperarlas.

Otros factores que te ayudarán a vivir con alegría

Además de estos 3 ejercicios sencillos que acabo de explicarte, hay muchos otros factores que ayudan a vivir con alegría. Aquí te comparto 14 que te ayudarán a ganar alegría.

  1. Cultiva el sentido del humor, incluso ante los pequeños y grandes contratiempos que encuentres en tu camino.
  2. Aprende a ser agradecido. Asume que la vida te sonríe pese a las adversidades y da gracias por ello.
  3. Reparte alegría las personas que tienes cerca. Por ejemplo, fomenta las expectativas de éxito de otros, sonríe más o deja mensajes positivos a los que aprecias.
  4. Organízate mejor para evitar imprevistos y prisas que hacen disminuir tu alegría.
  5. Relaciónate más con personas positivas, risueñas y que aprecies.
  6. Deja atrás la pereza y muévete más. Si te es posible, practica algún deporte.
  7. Cambia quejas por propuestas de alternativas.
  8. Aprende a valorar el momento presente y vivir el ahora. No aplaces eso que ansías hacer, simplemente hazlo.
  9. Renuncia al perfeccionismo y deja de procrastinar. No necesitas que algo sea perfecto para poder realizarlo, date permiso para disfrutarlo, incluso si tu proyecto no ha germinado.
  10. Aparca tus miedos y di sí con más frecuencia a aquello que realmente quieres hacer. Fuera excusas.
  11. Ríe cada día. Si hace falta vuelve a ver esa peli, leer ese libro o escuchar ese chiste que siempre te anima.
  12. Ajusta tus acciones a tus valores. Sirve de ejemplo de aquello que consideras importante.
  13. Olvida el qué dirán. Tu opinión es importante.
  14. Duerme solo lo que necesita tu cuerpo. Ni te hagas el remolón en la cama ni te prives de horas de sueño por priorizar otros aspectos. Te sentirás más alegre cuando tu cuerpo esté descansado en su justa medida.

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Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional. Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas. Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”