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¿Quieres reír?

¿Uno puede aprender a reír?

Autora: Ana M. Hidalgo

¿Te sabes reír de tus problemas?

La risa es una de las cosas más contagiosas de este mundo.

Convierte en un hábito tu habilidad para reír y sonreír y contagia a los demás de esta buena costumbre.

¿Recuerdas alguna situación súper divertida que te haya ocurrido?, ¿cómo te sentías en esos momentos?, ¿qué sucede cuando tratas de recordarla con intensidad?

El reír y sonreír te ayudará a reactivar tu ánimo y te mantendrá dentro del optimismo que necesitas a diario.

Aprende a reírte de ti mismo y de tus preocupaciones.

Si eres capaz de reírte de tus problemas relativizarás su importancia y te será más fácil encontrarles una solución.

¿Cómo puedes aprender a reír?

  • Aprovecha algún hecho gracioso del pasado y prueba a revivirlo.

Recuérdalo con todo el lujo de detalles y cuenta su historia en alto al tiempo que sonríes.

No importa si en ese momento no tienes ganas de sonreír, lo importante es que esboces una sonrisa mientras programas tu cabeza con imágenes mentales de algo divertido.

  • Ríete sin más, aunque tu risa en ese momento te suene falsa y hueca.

Mantén durante un tiempo esta risa y déjala evolucionar poco a poco.

Si eres capaz de aguantar un ratito, pronto te estarás riendo de ti mismo y comenzarás a sentirte más positivo.

  • Practica hacer el payaso.

Sitúate frente al espejo y comienza a hacer todo tipo de muecas y caras raras que se te ocurra.

Haz pedorretas y sonidos graciosos mientras giras tu mandíbula, tuerces los ojos o cambias tu expresión de forma divertida.

  • También frente al espejo.

Intenta mostrar cómo sería tu cara cuando experimentas diversas situaciones (cara de bueno para pedir un favor, cara de partirte de risa, cara de enfado, de alegría, de pena, de sorpresa, de olor a pedo, siéntete valiente, tímido, apasionado, avergonzado…).

Crea todo tipo de sensaciones y emociones y exprésalas frente al espejo, esto te ayudará a disipar las preocupaciones de tu mente y a relajarte.

  • Sin articular ningún sonido.

Esta vez, imagina cómo se comporta tu cuerpo cuando te ríes con ganas.

Recuerda cómo se estiran tus labios, se alisa tu frente, como trabajan tus abdominales, la postura de tus hombros, de tus brazos…Intenta reproducir estas sensaciones desde el interior.

  • Si conoces algún chiste que siempre te haga reír, o algún vídeo o monólogo divertidísimo, adelante, escúchalo una vez más.

Te ayudará a cambiar tu estado de ánimo por uno más relajado.

¿Cómo reírse de los problemas?

Demos un paso más allá, aprende a reírte de tus problemas, de este modo será más fácil relativizar su importancia.
Imagina una de tus preocupaciones, pero cambia los personajes que intervienen en ella por animales, personajes de cómic o dibujos animados

A continuación, intenta representar la escena con ellos, imagina cómo serían sus voces, su forma de comportarse, y cómo resolverían la situación.

Por ejemplo, puedes convertir a tu jefe en el coyote que persigue al correcaminos, con una voz muy aguda y una peineta en la cabeza ¿crees que así asusta tanto?

Imagina que tu problema lleva meses resuelto, y de hecho, ni siquiera era tuyo.

Cuéntalo exagerándolo de forma cómica, agrandándolo hasta los extremos (puedes incluir elementos que te resulten absurdos o imposibles por exagerado que son) de forma que comience a ser algo divertido.

Proyecta esta imagen en tu cabeza y ríete con eso, estarás consiguiendo una perspectiva totalmente distinta del mismo y te ayudará a relativizar su importancia.

Cuéntanos aquello tan gracioso que te ha sucedido o has escuchado alguna vez y haznos reír con tus anécdotas. Siempre viene bien reír y hacer reír a los demás.

Si deseas recibir mi ayuda profesional, puedes contactar conmigo a través de este enlace, estaré encantada de ayudarte.

Ana M. Hidalgo

www.terapiaconAna.com

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”