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Mi amante me ha dejado

Cuando el duelo es difícil de confesar

Autora: Ana Hidalgo

No en pocas ocasiones he escuchado eso de: mi amante me ha dejado y no sé cómo continuar.

Siempre han existido relaciones clandestinas y, como es lógico, éstas tampoco están exentas de tener fecha de caducidad.

Sin embargo, si cualquier duelo es doloroso, cuando no puedes confesar lo que te sucede, el duelo se complica.

A esto, se le añade otro factor importante: hemos sido nosotros a quien han dejado, y esto toca nuestro ego.

Mi amante me ha dejado y todo son problemas.

Algunos pensamientos comunes ante esta situación suelen ser:

  • Mi matrimonio se está deteriorando más. Ahora estoy de peor humor y lo pago con mi esposo/a.
  • Me siento triste y angustiado, pero como algunos amigos ya me lo advirtieron, prefiero no decirles nada.
  • Esto sólo demuestra que nada en mi vida funciona, me siento indefenso/a.
  • Mi amante me ha dejado y quiere contárselo todo a mi pareja porque siente culpa.
  • Para encontrarme bien tengo que sustituir a mi amante cuanto antes, no sé estar solo.
  • Me siento culpable. Si no hubiera mantenido mi relación de pareja, mi amante no me habría dejado.
  • No tengo con quien hablarlo, nadie sabía que tenía un amante.
  • Mi amante me ha dejado porque soy un inútil.

Qué puedo hacer si mi amante me ha dejado

Como en todo duelo, será necesario atravesar distintas fases en las que se entremezclarán emociones.

Puedes echarle un vistazo a las mismas en otros artículos como: duelo por divorcio o separación.

Ahora bien, hay seis pasos a dar muy importantes que ahora te comparto:

  1. Aceptar la realidad. Deja de insistir tu amante te ha dejado

Es probable que quieras volver a ponerte en contacto con tu amante, sin embargo, si la decisión se tomó en firme, no hay marcha atrás.

Continuar mirando su Facebook, llamarle o escribirle mensajes, sólo empeorará más la situación y ralentizará el proceso de superación.

En otros artículos te explico como puedes hacerlo y algunos pasos para pasar página.

  1. Sé consciente de las emociones que estás teniendo sin tratar de huir de ellas.

Aunque culturalmente no siempre estuvo bien visto el mirar las emociones de frente, en terapia sabemos que es fundamental.

Continúa en la medida de lo posible con tu día a día, pero reserva un tiempo para mirar tu espejo emocional.

Descubrirás que tendrás momentos de pena y dolor, tristeza, rabia, enfado, culpa, envidia…

No trates de reprimir estas emociones por creer que son negativas, pues en realidad todas las emociones tienen una función.

Míralas sin enfrascarte en ella y toma el aprendizaje que quieren enseñarte haciéndoles preguntas.

Por ejemplo, plantéate cómo te afectan, qué significan para ti, qué hay de cierto y qué no en su mensaje…

  1. Acepta y expresa tus emociones.

Si tienes a alguien cercano y de confianza con quien desahogarte, perfecto, hazlo.

De no ser así, puedes contarte tu historia a un desconocido o anotarla en un diario. Lo importante es expresar lo que sientes.

Evidentemente, si piensas que estas emociones te sobrepasan o te generan gran angustia, la mejor opción es acudir a terapia.

Recuerda que no pasa nada por estar asustado, herido, sentir culpa, ira … son emociones que todos compartimos en algún momento.

La cuestión es, qué vas a hacer con esas emociones, cómo vas a utilizarlas, pues son las acciones que realices con ellas lo que determina quién eres o en quién te estás convirtiendo.

Por ejemplo, no es igual expresar ira pegando a alguien, que componer una obra de arte que la exprese.

Mira tus emociones antes de tomar decisiones y actuar, no a través de ellas. (Te lo explico en este otro artículo).

  1. Adáptate a tu nueva situación.

Tras un duelo, toca un periodo de cambios.

  • Mi amante me ha dejado, ahora no sé con quién pasar mi tiempo libre.

Es el momento de analizar tu situación actual en su totalidad, con sus fortalezas y debilidades.

Seguramente debas adaptar tu día a día para cubrir los roles que desempeñaba tu amante de otra manera.

Por ejemplo, si te aportaba seguridad o entretenimiento puedes plantearte cómo conseguir esto por ti mismo. Averigua qué acciones puedes emprender para cubrir estas necesidades.

También es importante adaptarse a los cambios internos que te supone la pérdida de tu amante.

En ocasiones, el estar o tener cerca ciertas personas, nos hacen pensar que somos personas de éxito, más amables o cariñosos, más eficaces…

Averigua cómo tu amante nutría tu ego en este aspecto para que puedas encontrar otras vías de nutrirlo alternativas.

Finalmente, ten en cuenta que al ser tu amante quien te ha dejado, puede que algunos de tus valores o creencias también se tambaleen.

Por ejemplo, puede que pienses que ahora estás sufriendo porque te lo mereces por haber engañado a tu pareja.

Otro pensamiento dañino podría ser creer que sólo se deja a los perdedores y el hecho de que te hayan dejado te convierte en alguien perdedor.

Es por eso que es importante analizar tu situación actual, aparcando por un momento tu dolor y buscar soluciones.

  1. Dale un lugar a tu relación. Analiza lo bueno y malo de ella.

En ocasiones, cuando una relación falla tendemos a diabolizar o sobrevalorar a la otra persona.

Sin embargo, si dedicas un tiempo a reflexionar, probablemente verás que la relación que acaba de terminar no era ni tan buena ni tan mala.

Trata de encontrar la moraleja de vuestra historia y sacar un aprendizaje de la misma.

Este paso te ayudará a perdonar, olvidar y pasar página para continuar con tu vida.

  1. Retoma el amor por ti mismo/a.

Ahora que ya estarás en camino de procesar todo lo que te ha sucedido, estás en condiciones de valorarte.

Retoma el amor por ti mismo/a, plantéate qué clase de persona quieres ser y cuál eres en estos momentos y trabaja para estar lo más cerca posible de quien anhelas ser.

Dedícate tiempo para cuidarte en todos los sentidos, fortalecer tus amistades y continuar poco a poco con tu vida.

Ahora podrás decir eso de mi amante me ha dejado, ¿y qué? Tengo mucha vida de la que disfrutar.


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Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

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