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Trucos para cumplir tus propósitos y objetivos

Autora: Ana M. Hidalgo

¿Ya tienes listos tus nuevos propósitos?

Una vez más, el año que tenemos en las manos se nos acaba y divagamos con la idea de iniciar el año con nuevos proyectos que nos ayuden a sentirnos mejor y más satisfechos con nosotros mismos.

Sin embargo, a menudo nos encontramos con propósitos que repetimos año tras año pero que nunca llegamos a cumplir.

¿Por qué no se cumplen nuestros propósitos a pesar de nuestras buenas intenciones?, ¿qué podemos hacer para que esto cambie?

A continuación te doy algunas pautas que te ayudarán a cumplir tus propósitos más fácilmente.

La clave está en definir bien la meta, dividirla en pequeños pasos y ponerse en marcha.

Para definir bien tus propósitos, debes tener en cuenta algunas claves:

  • Descubre lo que realmente quieres lograr y no te quedes en lo superficial.

Si por ejemplo, estás decidido a dejar de fumar, pregúntate por qué quieres hacerlo.

No es lo mismo si lo haces porque quieres tener mejor salud, por reducir gastos económicos o porque deseas deshacerte del olor que deja en ti (son fines diferentes).

Generalmente un mismo fin puede lograrse por distintos medios, y conviene conocerlo a fondo para buscar las alternativas que más te convengan.

  • Debes tener en cuenta que la meta debe depender de ti, de tus actos y decisiones, pero no de terceros.

Por ejemplo, tu propósito puede ser tener pareja, pero eso no depende únicamente de ti, debe haber otra persona también interesada, por lo que puedes reajustar tu objetivo y apuntar hacia conocer a más personas, ampliar tus redes sociales o realizar más actividades en sociedad.

  • Es importante que tus propósitos supongan un reto alcanzable.

Si en tu vida jamás has hecho ejercicio, por ejemplo, es muy probable que no puedas atender al gimnasio todos los días durante varias horas (al menos no en estos momentos).

Fíjate metas que te supongan un reto, pero que estén dentro de tus posibilidades actuales.

  • Tus propósitos deben motivarte.

A veces nos proponemos retos sólo para ver si somos capaces de alcanzarlos, o bajo presión social (“para encontrar trabajo debes aprender idiomas”), pero no estamos realmente motivados para conseguirlos.

En estos casos, es posible que inicies “tu propósito” por un tiempo, pero tus ánimos se desinflarán fácilmente.

Busca algo que realmente te motive, que active tu mente y te cargue de energía con sólo pensar en lograrlo, pues las energías flojean conforme pasa el tiempo, pero si tus motivos son buenos, te ayudarán a perseverar.

Encuentra tus porqués y para qué.

  • Tu meta debe ser medible y poder subdividirse en pequeñas metas fácilmente alcanzables.

Es necesario que puedas ver los progresos que vas realizando con tus esfuerzos.

Por eso tu propósito debe poder medirse de algún modo.

No digas quiero viajar más, sino este año conoceré al menos 3 nuevas ciudades.

Pero además, puedes subdividir tus propósitos en submetas: buscar información sobre los destinos (vuelos, vacunas, lugares de interés…), establecer un plan de ahorro semanal, ajustar el calendario laboral con las fechas deseadas…

  • Tus propósitos deben prever los cambios que se producirán tanto con su cumplimiento como con su incumplimiento, así como a lo largo del proceso.

¿A quién afecta?, ¿qué gano?, ¿qué pierdo?, ¿puedo encontrar los beneficios que pierdo de algún modo alternativo?, ¿qué dificultades puedo encontrar y cómo solventarlas?, ¿qué necesitaré?, ¿con qué apoyos o recursos cuento?…

Si por ejemplo he decidido limitar la ingesta de comida rápida para mejorar la salud, debo prever más tiempo para cocinar y tener claro cómo me organizaré.

  • Define tu objetivo con el mayor lujo de detalles posible pero siendo flexible a los cambios que vas encontrando.

Por ejemplo, si habías decidido conocer nuevas ciudades, indica cuáles serán, en qué época las visitarás, cuánto vas a ahorrar mensualmente para poder viajar… pero deja opciones abiertas para cambios (dependiendo, por ejemplo, de si se consigue un mayor o menor ahorro la calidad o ubicación del hotel puede variar).

Ahora te toca a ti…

Una vez tengas bien definido tu propósito, escríbelo y cuélgalo en un lugar bien visible.

Esto te ayudará a mantenerlo en tu memoria más fácilmente.

Ponlo en marcha cuanto antes y programa revisiones periódicas del mismo para ver si se van cumpliendo los objetivos y los plazos.

De no ser así, reformula los pasos que te están dando complicaciones y sigue intentándolo, ¿quién dijo que estos propósitos no pueden retomarse en cualquier momento del año?

Actúa y persevera, verás cómo lo que ahora te supone un esfuerzo, pronto se habrá convertido en un hábito que te acercará al cumplimiento de tus metas.

Por último, algo importante, felicítate por los pequeños logros que vas alcanzando.

Como has oído mil veces: un camino de mil millas empieza con un paso.

Y tú, ¿qué propósitos te has marcado para este año?

Si deseas recibir mi ayuda profesional, puedes contactar conmigo a través de este enlace, estaré encantada de ayudarte.

Ana M. Hidalgo

www.terapiaconAna.com

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”