google-site-verification: google7dcda757e565a307.html

Relación de depresión e ira

Cómo la depresión afecta a nuestro mal genio

Autora: Ana Hidalgo

Cuando pensamos en una persona deprimida, generalmente nos imaginamos a una persona más bien sumisa y triste que llora a todas horas y se aleja del mundo, sin embargo, pocas personas saben que la irritabilidad, la agresión o los ataques de ira, pueden esconder una depresión.

Cada vez más estudios investigan la relación entre el mal humor crónico, la ira y la depresión.

Se ha visto que, estos factores comparten componentes importantes como la dificultad para disfrutar de la vida, la falta de ilusión e interés, el pesimismo y la negatividad.

¿Cómo la depresión afecta a nuestro mal genio?,¿cómo se relacionan depresión e ira?

Deja que te lo muestre con un ejemplo:

Piensa en una situación en la que no consigues aquello que querías lograr y genera en ti una pequeña frustración.

Esta incomodidad, puede ser tan pequeña que ni siquiera la expreses, ni te quejes.

Probablemente, la primera vez que esto te ocurre pienses: “Total…, no vale la pena”.

Pero esto que te molesta, u otra molestia similar, vuelve a suceder y se repite en el tiempo.

Sin saber muy bien cómo, la incomodidad por no resolver la situación, crece dentro de ti y, tu frustración también.

De este modo, y sin apenas darte cuenta, pierdes confianza en ti y tu autoestima se debilita.

Ahora la situación te molesta cada vez más, pero sigues sin expresar tus emociones, hasta que un buen día, sientes que ya no puedes más y te desgarras por dentro.

¿Te suena todo esto?, ¿qué ocurre entonces?

La emoción puede brotar en forma de llanto desconsolado, pero también en forma de rabia o ira.

Curiosamente, y con frecuencia, las personas conflictivas o simplemente aquellas que expresan su ira abiertamente hacia otros, terminan viviendo una situación que se convierte en la pescadilla que se muerde la cola, me explico:

Estas personas se desahogan gritando a otros para desbloquear, de forma inconsciente, su malestar interior, su tristeza, o sus miedos.

Al mismo tiempo, el ver su propia reacción agresiva o desmesurada, provoca que se desprecien a sí mismas por ello.

Por otro lado, estos arranques de ira, puede llevarles a verse envueltos en problemas difíciles de solucionar, lo que les causa mayor frustración.

Si esto fuese poco, su mal humor aleja a sus amistades y seres queridos y daña sus relaciones sociales.

Por tanto, ven como poco a poco los demás se alejan ellos, y esto les lleva a deprimirse aún más, sentir rencor hacia ellos mismos y el mundo, y expresarlo en nuevos estallidos de ira.

De esta forma, acaban cada vez más dolidos con el mundo y con ellos mismos, pudiendo desarrollar una depresión grave.

¿Qué se puede hacer?

Como hemos visto, cuando no escuchamos nuestras emociones, ellas se manifiestan de un modo más fuerte para hacerse oír.

¿Qué ocurre cuando alguien no te oye? Pues que hablas más alto o gritas para que se te escuche.

Y esto es precisamente lo que tus emociones hacen para que tú las atiendas y escuches.

Por tanto, la mejor fórmula para no llegar a esto es aprender a escuchar tu interior, tus emociones.

Si no te das permiso para sentir tu tristeza, tu dolor, tu impotencia, tu soledad… tus emociones brotarán cuando encuentren una vía de escape, aunque no sea por la vía más oportuna ni en el mejor momento.

Si necesitas ayuda para aprender a escuchar y manejar tus emociones, lo mejor es pedir apoyo profesional.

A este respecto, si quieres recibir mi ayuda profesional, ya sabes que me tienes a tu disposición.

Puedes encontrarme en mi centro de psicología en Alcorcón, y también puedes solicitarme una psicoterapia online pinchando aquí.

Si te ha gustado este artículo, ayuda a difundirlo, muchas personas creen estar enfadadas con el mundo cuando en realidad lo que les ocurre es que están deprimidas.

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”.