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Cuáles son los efectos de la ansiedad en el cuerpo

Cómo tu cuerpo refleja la ansiedad

Autora: Ana Hidalgo

En muchas ocasiones decimos que nos sentimos ansiosos o tenemos ansiedad, pero ¿cómo lo sabemos?, ¿cuáles son los efectos de la ansiedad en el cuerpo?

Antes de empezar, 2 aclaraciones:

Aclaración 1:

Como es lógico, en nuestro día a día usamos sinónimos que nos ayuden a explicarnos a la hora de hablar. Así, por ejemplo, equiparamos emociones con sentimientos y estrés con ansiedad pese a que puedan tener matices diferentes.

Por ejemplo, el estrés suele centrarse más en miedos o presiones del presente, mientras que la ansiedad tiende al futuro (a lo que podría pasar).

En este artículo, utilizaremos indistintamente ambos términos pese a sus diferencias, pues las reacciones corporales que pueden generar son equiparables.

Y es que, muchas veces nuestras palabras pueden ser confusas, sin embargo, los síntomas físicos no mienten.

Lo que sentimos en nuestro cuerpo nos ayuda a entender lo que nos está sucediendo en un momento dado. Por eso, conviene fijarse bien en lo que nuestro cuerpo nos comunica, pues puede estar advirtiéndonos de una gran ansiedad.

Aclaración 2:

Debemos tener en cuenta que la ansiedad en sí misma no es mala.

Sentir nervios, miedo y ansiedad de vez en cuando es algo normal e incluso positivo. Ya hablé de ello en otro artículo, puedes leerlo pinchando aquí.

Sin embargo, cuando la ansiedad se prolonga en el tiempo, puede ser muy dañina para nosotros, originando algún trastorno.

De hecho, existen trastornos de ansiedad muy incapacitantes como fobias, TOC, trastornos de pánico

Es por eso que es importante prevenirlos.

Un recurso extraordinario que tenemos a nuestra disposición para ello es nuestro cuerpo.

Al igual que un termómetro te avisa de la temperatura, los cambios en tu cuerpo te avisan de la gravedad del peligro que se te presenta.

Por ejemplo, no es lo mismo que un día se te quite el apetito a que lleves una semana sin querer tomar bocado.

Y es que, afortunadamente, podemos sentir los efectos de la ansiedad en el cuerpo. Es decir, nuestro cuerpo nos alerta cuando algo va mal y eso está genial porque nos ayuda a ponerle remedio.

Una vez aclarado esto, veamos cuáles son los efectos de la ansiedad en el cuerpo o qué señales de alerta nos nada el cuerpo cuando sentimos ansiedad.

Primeras reacciones del cuerpo ante la ansiedad

Ante una situación de estrés, ya sea real o imaginaria, nuestro cuerpo reacciona para prepararse ante la posible amenaza.

Para ello, produce grandes cantidades de adrenalina, eleva el cortisol, sube nuestra tensión arterial, hace que el corazón bombee con más fuerza y prepara así a nuestros músculos para una posible huida.

Hasta aquí, todos estos síntomas pueden considerarse normales cuando se dan por un periodo breve.

Ahora bien, mantener estos cambios corporales durante un largo periodo de tiempo, podría ser peligroso para nuestro organismo.

Por ejemplo, los elevados niveles de cortisol disminuyen nuestras defensas y esto nos hace más vulnerables a enfermedades contagiosas.

Entre los efectos de la ansiedad en el cuerpo más comunes que podemos notar cuando nos estresamos están:

  • Dolor de espalda, pecho, cabeza y/o musculares.
  • Cambios gástricos (estreñimiento o diarrea) y de apetito.
  • Cansancio y dificultades de sueño.
  • Sequedad en la boca, ronquera y/o dificultades para tragar.
  • Sudoración.
  • Mareos y cambios de visión.
  • Problemas cutáneos y caída de cabello…

Cuáles son los efectos de la ansiedad en el cuerpo cuando se prolonga en el tiempo

efectos de la ansiedad en el cuerpo

  1. Efectos de la ansiedad en nuestro cerebro:

La ansiedad prolongada produce una saturación de nuestro sistema nervioso.

De ahí que nos cueste más concentrarnos, tengamos más olvidos o incluso nos cueste conciliar el sueño.

Esto último suele ser por darle muchas vueltas en la cabeza a las preocupaciones que siguen consumiendo nuestros recursos mentales.

Como sabes, el impedir dormir a alguien ha sido usado en otros tiempos como método de tortura. Y es que, el insomnio, entre otros aspectos, causa pérdida de memoria, recuerdos alterados, agresividad, alucinaciones, daños cerebrales…

Obviamente en casos muy muy graves, por no dormir bien unos días no te pasará nada grave, puedes estar tranquilo.

  1. Cuáles son los efectos en nuestros sentidos:

Con frecuencia la ansiedad continuada puede producir vértigos, dolores de cabeza frecuentes, incremento de la sensibilidad ante ruidos, olores y luces.

Dado que nuestros sentidos se agudizan, esto puede hipersensibilizarlos.

Por ejemplo, las pupilas se dilatan con la ansiedad y, si esto se mantiene mucho en el tiempo, puede generarse dolor en los ojos, así como fotobofia y dificultades para enfocar.

La misma hipersensibilidad puede producirse en el resto de sentidos, por lo que el mero tic tac de un reloj puede llegar a parecernos ensordecedor.

De igual modo, dado que se reduce la producción de saliva, la sequedad en la boca continuada puede producir yagas, labios cortados y una mala hidratación.

  1. Cómo afecta la ansiedad a nuestros pulmones:

Los pulmones son los encargados de aportar oxígeno a nuestro cuerpo. Ante una posible amenaza, tratan de coger el máximo oxígeno posible para abastecer a nuestros músculos y prepararlos así para huir.

Ahora bien, si cogemos mucho oxígeno, pero no lo consumimos, estaremos sobrecargando a nuestro corazón que tendrá que bombear una gran cantidad de aire en poco tiempo. Esto es, hiperventilaremos.

Esta hiperventilación nos llevará a marearnos, tener sensaciones de ahogo, desmayos, dolor en el pecho… que pueden a su vez generar ataques de pánico al mal interpretar los síntomas como un infarto.

En función de lo frecuente que se den estos ataques de pánico, se podrán generar trastornos de ansiedad graves, al quedar asociados con personas o lugares. Por ejemplo, agorafobia, claustrofobia…

  1. Efectos de la ansiedad en nuestro corazón:

Dado que nuestro corazón realiza un sobresfuerzo ante los momentos de ansiedad. Si ésta se mantiene en el tiempo pueden desarrollarse graves problemas cardiovasculares.

De hecho, algunos estudios relacionan la ansiedad prolongada con arritmias y ataques de corazón, entre otros problemas.

  1. Consecuencias en nuestro intestino:

Puesto que nuestro organismo tiende a la supervivencia, ante el estrés, deja sin realizar algunas funciones menos relevantes para huir.

Por eso, en momentos de ansiedad, segregamos menos jugos gástricos. Es decir, no digerimos bien lo que comemos, dejamos aparcado el proceso digestivo.

Al prolongarse en el tiempo, puede afectar a la absorción de nutrientes, provocar ardores, hinchazón, diarrea…

Además, dado que tu metabolismo se enlentece, puede provocar cambios que te lleven a problemas de sobrepeso u obesidad.

Otros síntomas gástricos pueden ser gases, náuseas, vómitos, cólicos intestinales…

  1. Efectos de la ansiedad en nuestro sistema inmunitario:

Como hemos mencionado anteriormente, la ansiedad y el estrés crónico pueden degastar tu sistema inmunitario.

Los altos niveles de cortisol impiden al sistema inmunitario restablecerse adecuadamente, dejándole más expuesto a virus e infecciones.

Es decir, cuando estás ante situaciones prolongadas de estrés o ansiedad, puede que enfermes más e incluso que tardes más en recuperarte de alguna otra dolencia.

Por tanto, deberías escuchar más a tu cuerpo, especialmente si…

  • Te sientes más cansado de lo habitual.
  • Tienes más despistes o sientes que pierdes memoria.
  • Te cuesta conciliar el sueño.
  • Tienes dolores frecuentes.
  • Estás engordando o adelgazando bruscamente sin hacer nada.
  • Sufres ataques de ansiedad.

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psicóloga Ana HidalgoSobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

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