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¿Hablar solo es bueno?, ¿eres de los que hablan solos?

¿Para qué sirve hablar solo?

Autora: Ana M. Hidalgo

Hablar solo ¿es bueno o malo?, ¿tú qué opinas?

Cuando nos descubrimos a nosotros mismos hablando solos, a veces nos alarmamos:

“Estoy fatal, como entre ahora alguien y me escuche hablando solo va a pensar que estoy loco”.

A día de hoy, hemos oído tantas cosas sobre personas que hablan solas, que pensamos que necesariamente es de “locos”.

Sin embargo, antes de juzgar debemos preguntarnos:

Hablar solo, ¿es normal?, ¿es bueno o malo?

Lo cierto es que hablar solo es normal, y aunque tenemos por costumbre pensar que hablar solo es de “tarados”, diversos estudios apuntan precisamente lo contrario.

De hecho, hablar solo no sólo es algo frecuente y normal, sino que puede ser beneficioso en algunas circunstancias.

Te muestro algunos ejemplos:

Muchos practican en voz alta un discurso antes de pedir una cita, hablar con el jefe o dar una noticia importante.

De este modo pueden ver qué tal suena su discurso, si es el adecuado para lo que quieren expresar, si son capaces de entonarlo correctamente…

Así es, este monólogo nos sirve de práctica para lograr nuestro objetivo, haciéndonos más eficaces y menos ansiosos ante una situación, nos sirve además para aclarar ideas y para ordenar nuestra mente.

Si recuerdas, cuando éramos pequeños hablábamos solos con frecuencia, y es que estos soliloquios juegan un papel importante en nuestro desarrollo cognitivo.

De hecho, nos ayudan a aprender nuevas habilidades y tareas, y a coordinar las acciones que debemos realizar, pues favorece además la memorización de los pasos a seguir.

También, si te fijas, cuando se nos plantea una nueva tarea más complicada y novedosa de lo habitual tendemos a desempolvar esta valiosa herramienta.

Por ejemplo, ¿qué haces cuando tienes que aprender una palabra larga un tanto compleja?…

Exacto, pronunciarla varias veces para entenderla, y poder fijarla en la memoria más fácilmente.

Entonces, si hablar solo es bueno, ¿por qué no lo hacemos más habitualmente?

Lo que ocurre es que, por un lado, hemos aprendido a dialogar con otras personas y compartir nuestros pensamientos, experiencias e inquietudes, de este modo logramos mayores ventajas, como una valiosa socialización, un mejor conocimiento mutuo, una fuente de aprendizaje más amplia al intercambiar puntos de vista, opiniones, experiencias…

Por otro lado, según hemos ido creciendo, hemos aprendido progresivamente a interiorizar nuestro diálogo interno, lo que ha logrado hacerlo más rápido, efectivo y automático, logrando además una mejor aceptación social al diferenciarnos de otras personas consideradas “locas”.

¿Qué dicen los expertos?

El psiquiatra Rojas Marcos ha señalado que lo importante es hablar.

Tanto hablar con otras personas, uno mismo,o una planta o animal, esto ayuda a sacarnos problemas de la cabeza.

El contar lo que nos sucede, nos ayuda a disminuir la incertidumbre, aclarar sentimientos y emociones.

Por tanto, si eres de los que hablas con tus plantas o mascotas, no te preocupes, tiene ventajas cognitivas 😉

Es más, algunos cardiólogos señalan que hablar, puede ser beneficioso para nuestro corazón.

Así, indican que ayuda a reducir las pulsaciones y bajar la presión arterial.

Siguiendo con los soliloquios, también las investigaciones científicas muestran su curiosidad por saber los beneficios de hablar solo.

De hecho, se ha demostrado que hablar para exponer en voz alta los pasos a seguir en la realización de una tarea facilitará que estos pasos se fijen.

Así, por ejemplo, si mientras realizas una actividad nueva dices en alto los pasos que sigues, la aprenderás más fácilmente.

De igual modo, los estudios también han señalado que las personas cuando buscan un objeto extraviado, si hablan verbalizando dicho objeto, (por ejemplo: “¿dónde está mi cartera?”), hace que nuestra mente se active para reconocer las situaciones e imágenes mentales que tenemos sobre este objeto, conectando zonas del cerebro donde guardamos información relacionada.

De este modo, será más fácil poder recordar cuándo fue la última vez que lo hemos usados, en qué habitación…

Ahora bien, hablar solos o en compañia es ventajoso, pero no todo lo que nos digamos es beneficioso para nosotros.

¿Cuándo debemos tener cuidado si hablamos solos?, ¿cuándo es malo hablar solo?

Permanece alerta si notas que tus monólogos implican que te hables con menosprecio y te hagas comentarios dañinos o reproches.

En estos casos, laautoestima se deteriorará y se iniciará un proceso depresivo.

Lo mismo ocurre si nos hablamos constantemente del pasado, esto nos aleja de la realidad y puede envolvernos en un bucle de sufrimiento.

Pero no sólo el contenido de nuestro discurso es importante.

Permanece alerta si tus soliloquios son excesivamente frecuentes o si se acompañan de comportamientos erráticos o repetitivos.

Ten en cuenta que, que algunas patologías como la psicosis, la esquizofrenia, el trastorno bipolar o las demencias, suelen ir acompañadas, entre otros síntomas, de este tipo de comportamiento.

En estos casos, te recomiendo que consultes con un especialista.

Si deseas recibir mi ayuda profesional, puedes contactar conmigo a través de este enlace, estaré encantada de ayudarte.

Ana M. Hidalgo

www.terapiaconAna.com

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor, psicología y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”

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