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Cómo ayudar a mi pareja con TOC

TOC: trastorno obsesivo compulsivo

Autora: Ana Hidalgo

A través de películas como Mejor Imposible o TOC, TOC hemos oído hablar del trastorno obsesivo compulsivo, pero como suele decirse: “a veces la realidad supera a la ficción”.

Si bien nos lo pintan como pintoresca y burlona, es más seria de lo que a priori puede parecer.

Ahora bien, no todos los casos son igual de graves y esto genera grandes diferencias en la forma de experimentarlo.

De hecho, algunas personas padecen TOC sin saberlo.

En estos casos, asumen que tienen “pequeñas manías” que les incordien en su día a día, pero les resultan soportables.

En otras ocasiones, confunden sus síntomas con los de otras enfermedades, y esto puede llevar a retrasar su diagnóstico.

Sin embargo, el TOC es un tema serio que puede llegar a ser muy incapacitante, incluso llevar al suicidio.

Este artículo pretende ayudarte a entender mejor a tu pareja, familiar, amigo o conocido con TOC y acercarte su realidad.

Metámonos en sus zapatos…

¿Qué es el TOC?

El TOC es un trastorno de ansiedad en el que se dan obsesiones y compulsiones.

Estas obsesiones o compulsiones ocupan un tiempo excesivo (más de 1 hora al día), generan mucha angustia e interfieren en el funcionamiento del día a día.

Te aclaro que significa esto:

Las obsesiones son pensamientos o imágenes mentales que aparecen de forma repentina e intrusiva y se experimentan con gran ansiedad.

Para que te hagas una idea, es similar a cuando se te mete una canción en la cabeza y te incordia durante unos días.

Sin embargo, en el TOC, el contenido de pensamientos intrusivos y obsesivos no son neutros como una canción, sino que suelen ser aterradores.

Además, este tipo de pensamientos aparecen en forma de miedos exagerados y excesivos.

No es que se te pase por la cabeza un pensamiento inapropiado, sino que lo sientes y experimentas con tal intensidad que crees que es real.

Por ejemplo, tienes la certeza de que van a asesinar a tu pareja y estás totalmente convencido de ello.

Hay que tener en cuenta que estas obsesiones son percibidas como inapropiadas, exageradas o repugnantes, pero no por ello se sienten menos reales.

De hecho, se le dan gran importancia, aunque tú mismo entiendas que son absurdas.

Ahora bien, pese a que estos pensamientos te incomodan, tu cabeza no deja de repetirlos, son como un disco rayado.

¿Y qué hay de las compulsiones?

Siempre nos han enseñado que el distraernos puede ayudar a alejar pensamientos, por lo que comenzamos a luchar con ellos.

Para luchar contra las obsesiones, podemos inventar técnicas muy distintas desde contar, hasta realizar elaborados rituales.

De este modo, entran en juego las compulsiones o conductas con las que tratamos de evitar o paliar estos pensamientos.

Estas conductas te ayudan en un primer momento a neutralizar de algún modo las obsesiones, pero a la larga se vuelven auto-exigencias a cumplir.

Como ocurre con las drogas, necesitas más para bajar la ansiedad que producen las obsesiones.

Hay que tener en cuenta que, estas medidas compulsivas, pueden ser muy variadas y que no todas son necesariamente motoras, sino que pueden consistir en pensamientos repetitivos, haciendo más complicada su detección y tratamiento.

Por ejemplo, las compulsiones pueden ir desde contar, no moverte de la baldosa en la que te encuentras o repetir internamente dieciocho veces un pensamiento concreto.

También, hay que destacar que, a diferencia de lo que ocurre con otros problemas de ansiedad donde las personas tienen problemas con las drogas, el juego o el sexo compulsivo, las conductas que se realizan para calmar la ansiedad en los trastornos obsesivos no proporcionan placer a la persona que las padece, es más, las limita.

De igual modo, con mucha frecuencia, las personas que padecen TOC presentan más de un tipo de obsesión y compulsión.

Cuáles son las obsesiones más comunes:

Las ideas de contaminación.

Esto es, pensar que vas a contagiarte, enfermar o sufrir algún daño por contacto o exposición a sustancias percibidas como peligrosas.

En estos casos, la compulsión más común es el lavado constante propio o de los utensilios a utilizar, pero también podría ser, por ejemplo, el aislarse del exterior para evitar el contagio.

Las ideas relacionadas con la violencia física

Por ejemplo, sentir el impulso de clavar un cuchillo o empujar a alguien por las escaleras.

Aquí las conductas compulsivas pueden ir encaminadas a cerciorarse constantemente que no se ha infligido algún daño.

Para ello, puede preguntar de forma constante si no ha hecho daño, evitar a la persona que cree puede dañar o no tener cuchillos o utensilios potencialmente peligrosos.

Ideas relacionadas con accidentes o catástrofes

Por ejemplo, pensar que explotará el gas porque se nos olvidó apagarlo; que saquearán nuestra casa por no cerrar la puerta; provocar un accidente de tráfico por no fijarnos en los cruces…

En estos casos las compulsiones suelen ser de comprobación o evitación del uso de aquello potencialmente peligroso.

Por ejemplo, comprobar constantemente la llave del gas o directamente no encenderlo y pasar frío para que no explote.

¿Cómo saber si tu pareja o tú tenéis TOC?

Plantéate sinceramente si alguno de vosotros tiene:

  • Preocupaciones excesivas, dudas o miedos inquietantes y persistentes.
  • Comportamientos repetitivos e irracionales como rituales o pensamientos “mágicos”.
  • Pensamientos o imágenes mentales vivenciales, inapropiadas e incontrolables.
  • “Manías” o comportamientos que interfieren en el día a día.
  • Tendencia a hacer las cosas de un modo exacto y rígido.
  • Impulsos de almacenar objetos inútiles, lavar, organizar o comprobar continuamente.
  • Tendencia a evitar lugares, actividades o formas.

El trastorno obsesivo puede tener muchas caras y debe analizarse con detenimiento por un profesional dado que puede confundirse con otras dolencias como las fobias, la depresión, la ansiedad generalizada o la esquizofrenia entre otras.

Cómo ayudar a mi pareja con TOC

El trastorno obsesivo compulsivo es una enfermedad que requiere de tratamiento específico, si bien, te comparto a continuación varios principios a tener en cuenta.

  • En primer lugar, recuerda que no hay culpables.

En determinados momentos no es tu pareja la que habla o actúa, sino su enfermedad.

No es que tu pareja quiera revisar 32 veces si ha cerrado la puerta antes de salir de casa y eso le lleve a retrasarse, es que su TOC le lleva a actuar así.

  • No estáis solos.

El trastorno obsesivo compulsivo está presente en aproximadamente el 2% de la población.

Existen centros, asociaciones y grupos de apoyo mutuo a los que puedes acudir tanto si eres paciente como familiar de alguien con TOC.

Acabamos de abrir una página para el apoyo mutuo y la concienciación sobre este trastorno en Facebook, está casi por estrenar, pero puedes formar parte de ella desde hoy mismo.

Tan sólo busca en Facebook el grupo Planeta TOC para más información.

Además, si resides en Madrid, puedes contactarnos en ayudamutua.toc.madrid@gmail.com

  • Tu apoyo es importante.

Bríndale tu apoyo sin aprobar o validar sus comportamientos relacionados con el TOC

En ocasiones tu pareja con TOC se sentirá desbordada por sus obsesiones, saber que tiene una persona querida que le escucha y apoya le ayudará a abrirse y hablar de sus emociones respecto a cómo enfrentar la enfermedad.

Ojo, dar tu apoyo no consiste en ayudarle a mantener sus rituales, sino en hablar de sus miedos y emociones.

  • Se paciente y no hagas comparaciones.

Cada persona marca sus propios tiempos y se enfrenta a sus miedos a su propio ritmo.

Ten en cuenta que sus obsesiones pueden ser muy paralizantes y no será fácil enfrentarse a ellas, por lo que anima a tu pareja a celebrar cada avance, aunque pueda parecerte pequeño.

  • El trastorno obsesivo compulsivo tiene tratamiento

Habla con tu pareja sobre sus síntomas y lo que le está pasando y anímale a ir a terapia.

Actualmente el tratamiento con exposición y prevención de respuesta está dando muy buenos resultados en el tratamiento del TOC, si bien, según la gravedad el tratamiento farmacológico puede ser un complemento necesario a la terapia.

Además, ya sabes que, si necesitas mi ayuda profesional, me tienes a tu disposición.

Si quieres saber cómo se vive el TOC en familia, no te pierdas este vídeo: conviviendo con el TOC

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Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

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