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Qué es la inestabilidad emocional

Factores que afectan a esta inestabilidad en el trastorno límite de la personalidad (TLP)

Autora: Ana Hidalgo

Hace poquito calló en mis manos un libro muy interesante de Soledad Santiago López: “Tratando… inestabilidad emocional”.

Me ha parecido tan importante lo que en él se habla que quería compartir contigo su visión sobre la inestabilidad emocional y la personalidad inestable, dado que son aspectos esenciales de un trastorno todavía poco conocido: el trastorno límite de la personalidad (TLP).

Si te interesa esta temática, te animo a que le eches un vistazo a su libro. Puedes adquirirlo directamente pinchando aquí.

¿Qué es la inestabilidad emocional?

Todos podemos alterarnos emocionalmente ante una situación determinada de mucho estrés.

De hecho, es algo bastante frecuente verlo cuando estamos al volante:

En una situación en la que uno que se cruza y otro no mira, algunos reaccionan pitando de forma descontrolada, otros insultan o golpean su volante, y otros simplemente conservan la calma.

En función de lo que nos desestabilicemos ante acontecimientos estresantes, podremos decir que nuestras emociones son firmes y estables o, por el contrario, volátiles e inestables.

¿Quiere esto decir que los que no sabemos conservar la calma en un momento determinado somos personas inestables emocionalmente?

No.

Todos en un momento dado podemos reaccionar ante la frustración con emociones negativas. Sin embargo, algunos pueden recuperarse de estos pequeños baches más fácilmente y les suceden con menos frecuencia que a otros. Esto es, hay personas con más o menos resiliencia.

Así, podría decirse que la estabilidad emocional es una cuestión de grados, medible a lo largo de un continuo.

En un extremo estarían las personas capaces de actuar calmada y adaptadamente. Es decir, personas con una alta estabilidad emocional.

Avanzando por el mismo continuo, irían a continuación aquellas personas capaces de recuperarse fácilmente en caso de perder la calma y reaccionar así de una forma adaptada.

Así, si continuamos avanzando a lo largo del continuo nos iremos acercando a distintos grados de gravedad.

En el último extremo, estarían las personas altamente inestables, cuya respuesta ante la frustración interfiere y deteriora considerablemente su vida.

De hecho, en él estaría el trastorno límite de la personalidad (TLP) en el que la inestabilidad emocional es uno de sus síntomas más destacados, llegando a provocar el suicidio de muchos de sus dolientes.

Pero, ¿por qué esta inestabilidad emocional?, ¿por qué estas conductas inestables?

Cómo se llega a la inestabilidad emocional extrema, el TLP.

Siguiendo la terapia icónica propuesta por la psicóloga Soledad Santiago López, las personas con TLP se caracterizan por 3 aspectos:

  1. Tienen factores de vulnerabilidad.

La baja autoestima, el pensamiento dicotómico, o la baja habilidad para analizar la realidad desde distintas perspectivas son, entre otros factores, aspectos que pueden hacernos más vulnerables a la frustración.

Estos factores de vulnerabilidad son característicos de las personas con TLP.

Como consecuencia, hace que se sientan más incómodos ante un mayor número de situaciones y tengan una menor tolerancia.

  1. Realizan conductas primarias inadaptadas ante la frustración.

Debido a la baja tolerancia a la frustración, y la falta de habilidades, las reacciones ante las dificultades serán primarias.

Estas respuestas primarias inadaptadas suelen clasificarse en 3 tipos:

  • Autoagresiones: van desde insultos a uno mismo del tipo “soy tonto”, “soy un inútil”, hasta, en los casos más graves (TLP) autolesiones o intentos de suicidio.
  • Hetero-agresiones: desde culpar a otros, a insultos, agresiones, peleas…
  • Escape: se trataría de conductas de huida de la realidad. Abarca desde abuso de sustancias, episodios bulímicos, excesos económicos o sexuales… todo aquello que permita evadirse.

Como es lógico, estas conductas inadaptadas primarias, llevan a nuevos problemas que, a su vez, generan nuevas frustraciones. Se convierten así en la pescadilla que se muerde la cola.

Sin embargo, esto no queda aquí.

La persona intenta salir de este círculo cerrado y para ello, comienza a realizar conductas compensatorias o secundarias.

  1. Llevan a cabo conductas secundarias o compensatorias.

Las respuestas secundarias tratan de “compensar” de algún modo el daño sufrido o causado a otros. Por eso, suelen aparecer conductas de manipulación o idealización.

Así, la manipulación trataría de compensar o evitar una nueva frustración (pongo la tirita para evitar hacerme daño).

En la misma línea, la idealización serviría para intentar disfrutar de la realidad, aunque esta sea imaginaria e irreal.

El problema de estas conductas compensatorias es que sólo funcionan a corto plazo, y a largo plazo llevan de nuevo a la frustración y al inicio del proceso.

¿Qué se puede hacer para ganar una mayor estabilidad emocional?

Si bien, como decía al principio, la inestabilidad emocional es algo que nos puede afectar a todos en un momento dado, es importante recordar que es una cuestión de grados, yendo desde algo superfluo y poco importante, hasta convertirse en un problema grave que puede ocasionar incluso la muerte.

Es por eso que, en ocasiones, el pedir ayuda profesional para tratar la inestabilidad emocional es algo sumamente importante.

Si ves que interfiere en tu día a día, que te provoca más inconvenientes de los que quieres, te animo a acudir a terapia.

A este respecto, ya sabes que me tienes a tu disposición tanto en mi centro de psicología en Alcorcón, como a través de la terapia on line.

La inestabilidad emocional puede ser algo bastante grave que afecta tanto a quien la padece como a sus allegados.

Es posible que te hayas visto envuelto en múltiples disputas, que te hayas sentido decepcionado con mucha frecuencia, que te asuste sentirte abandonado constantemente, que no tengas claro ni quien eres, que te veas como alguien extremadamente impulsivo o caprichoso…

Si ves estos síntomas, probablemente sea tu inestabilidad emocional la que te está jugando una mala pasada.

No esperes a que tus relaciones se deterioren y tu calidad de vida decaiga. Ponte en manos de un profesional de la psicología.

En terapia podrás aprender distintas técnicas y estrategias que te ayudarán a fortalecerte y sentirte más estable emocionalmente.

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Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

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