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Aprender a estar solo

5 aspectos que necesitarás tener en cuenta

Autora: Ana Hidalgo

¿Se puede aprender a estar solo?, ¿es importante hacerlo?

La respuesta es sí, aunque hay que estar dispuesto a ello.

¿Por qué nos asusta tanto estar solos?

Desde pequeños nos han enseñado a integrarnos en la sociedad, a socializar, y se ha señalado al niño que estuviera solo como el raro de turno.

Así, poco a poco nos fuimos haciendo una idea equivocada y errónea sobre la soledad, igualándola casi a la peste.

Lo curioso es que, nos guste o no, no estamos solos. Tenemos familiares, amigos, vecinos, vendedores, desconocidos que pasean a nuestro lado…

Y, aunque somos conscientes de ello, esto no nos alivia pues como dicen: “no hay peor soledad que la que uno siente cuando está rodeado de gente”.

Bajo mi punto de vista lo que nos asusta realmente no es estar físicamente solos, sino sentirnos solos.

Se ha invertido poco o nada de tiempo en enseñarnos a pasar tiempo a solas con nosotros mismos.

Cuando nos vemos solos podemos sentirnos desvalidos o vulnerables. Al fin y al cabo, desde nuestros ancestros, la probabilidad de supervivencia ha sido mayor en grupo que en solitario. Era más fácil sobrevivir cuando tenías un aliado que te cubría las espaldas.

Sin embargo, el miedo a sentirnos solos puede venir por muy diversos motivos. Por ejemplo:

  • En algunas ocasiones supone pasar tiempo a solas con un completo desconocido: nosotros mismos.
  • Otras veces, tememos ser juzgados por los demás o ser calificados de raros.
  • Nos lleva a pensar que los demás nos han abandonado o rechazado y esto nos hace no sentirnos dignos de amor.

¿Realmente sentirse solo es algo tan malo?

Pues dependiendo cada caso, sí, puede llevarte incluso a la muerte.

Posiblemente has oído hablar de personas mayores que fallecen poco después de morir su pareja por la soledad que sienten.

Sin llegar a esos extremos, muchas veces la soledad nos asusta tanto que iniciamos relaciones precipitadamente, destinadas al fracaso desde el minuto uno.

De hecho, en ocasiones, aunque nos lastimemos, nos aferramos a estas relaciones con uñas y dientes para no sentirnos solos.

Afortunadamente esto puede cambiarse, se puede aprender a estar solo y vencer este miedo a la soledad.

Sin embargo, dado que ya hablé sobre ello en otro artículo, no me entretendré hoy en aclarar este punto. Si te interesa, puedes pinchar aquí para leer el artículo al que me refiero.

¿Qué aspectos necesito tener en cuenta para aprender a estar solo?

Tanto si tienes pareja como si no, puedes caer en la tentación de sentirte solo en alguna ocasión. Por eso, te animo a que tengas en cuenta estos 5 aspectos:

  1. Recuerda tu primera vez.

No te voy a pedir que trates de recordar cuándo fue la primera vez en tu vida que te quedaste físicamente solo en algún sitio por primera vez, pero, si tienes peques o mascotas cerca sabrás que suele ser algo bastante traumático o duro.

Por ejemplo, el primer día de guardería suele ser algo duro.

En un primer momento, los niños se sienten frágiles, vulnerables, abandonados…

Con frecuencia sienten que les falta protección y no saben qué va a pasar, aunque sus padres se lo hayan explicado.

Es decir, se sienten solos pese a estar rodeados de otros niños y maestros.

Sin embargo, en unos días, conforme los niños van aprendiendo que sus padres vuelven a recogerlos y no les abandonaban, esta sensación de soledad se va difuminando y es que, a veces la soledad es sólo algo temporal.

Es más, los niños, aunque sean muy pequeños, pueden quedar rezagados y estar a solas en una habitación de la guardería que no les importa. Aunque estén físicamente solos, no se sienten solos pues saben que es temporal.

Por tanto, el primer paso para aprender a estar solo es recordar tu primera vez en soledad, darte cuenta que no es lo mismo estar solo que sentirse solo y esto es temporal.

  1. Amate mucho y abandona la auto crítica.

Cuanto más te quieras y más confianza y seguridad tengas en ti mismo, menos miedo sentirás por estar solo.

¿A quién no le gusta pasar tiempo con alguien a quien quiere?

Pues bien, tú te vas a acompañar durante toda tu vida, ámate y disfruta de tu compañía.

Recuerda que eres una persona con tus fallos y tus virtudes, exactamente igual que el resto de personas.

Muchas personas creen que están solas porque son muy feas, no merecen ser queridas, son bajitas, o altas, muy flacas o muy gordas cuando lo cierto es que nada de eso importa.

Tus inseguridades pueden llevarte a sentirte solo tanto si estás físicamente solo, como si estás entre una multitud de conocidos.

Cultiva tu cuerpo y tu mente, mejora tu auto-conocimiento y poco a poco descubrirás la persona maravillosa que eres.

  1. Activa tu espíritu creativo.

Ponte a prueba, trata de perfeccionar la persona que eres. Explora, crea, vive… Esto no sólo mantendrá tu mente ocupada, sino tu alma y emociones en armonía con el universo.

No dejes de disfrutar de las cosas que te gusten por no tener a tu lado alguien que te acompañe a hacerlas.

Esto se relaciona mucho con el punto siguiente, los convencionalismos.

Atrévete a hacer aquello que te acerca a ser quien quieres ser. Vive y no te limintes a estar vivo.

Además de las muchas cosas que de normal harías en compañía y que también puedes hacer solo, saca tu creatividad a flote.

Estoy convencida de que hay cosas que te avergüenza hacer en compañía y que puedes aprovechar para hacer a solas.

Por ejemplo, algunos tópicos son: andar desnudo por casa, disfrutar con algo que tu red social considere una fricada, dibujar caritas en tus dedos de los pies…

Sí, lo sé, especialmente esto último suena muy tonto, pero pequeñas cosas pueden hacer tu día muy divertido y diferente.

  1. Deja atrás los convencionalismos.

Enlazando con el punto anterior, aléjate de los estándares de otros, disfruta de lo que tienes y quién eres ahora.

No dejes de ir al cine, al teatro, a un concierto, a viajar por falta de personas conocidas que te aporten seguridad para hacerlo, busca esa seguridad en ti mismo, explora tu lado aventurero y vive aquello que te apasiona, no sólo no te perderás experiencias, sino que, además, muy probablemente conozcas a personas maravillosas por el camino.

Además, recuerda que no tener pareja o estar tiempo a solas no significa tener que hacer TODO solo.

Somos millones de personas en este mundo, ¿por qué quedarte lamentándote?

Si eres de los que viven su soledad mientras estás rodeado de personas, piensa que siempre hay opciones.

Por ejemplo, si te sientes solo con cierto grupo de personas tienes varias opciones:

  • Aguantar la situación y esperar que pase el mal trago. Dicen que “no hay mal que cien años dure”.

Sin embargo, te animo a ser más proactivo pues a veces, el malestar que puede generar estar rodeado de las personas menos adecuadas en una situación dada puede ser muy difícil tolerar.

  • Hablarlo con ellos y tratar de arreglarlo.

Ya sabes que siempre animo a la comunicación, pero muy probablemente te sientes solo rodeado de gente porque sientes que no te escuchan o no les importas.

Si esto sucede literalmente, una buena técnica, aunque pueda sonar grosera, puede ser levantar un poco la voz. A veces las cosas importantes hay que decirlas bien alto y bien claro pues puede que los demás no se estén percatando de lo que realmente te ocurre.

Fíjate que te animo a hacerte oír, no a ser un maleducado pues eso suele alejar a los demás.

Saca tus derechos asertivos a relucir y exprésa lo que te sucede abiertamente.

  • Además, también puedes cambiar el grupo de personas con el que estás por aquellas con las que te sientes bien. Somos muchos millones de personas, anímate a descubrir gente nueva en tu vida.
  1. Ordena tus prioridades y valores.

El estar en soledad, sin pareja, puede tener grandes ventajas que a veces olvidamos, como disponer de más tiempo para ti, para aprender más sobre cualquier temática (incluido tú mismo), para relajarte sin presiones, para disfrutar de tus aficiones.

Mira tu tiempo en soledad como la gran oportunidad que es.

Aprovecha para organizar tus prioridades, conocer tus inquietudes, tus valores …

Recuerda la importancia de disfrutar de tu tiempo y de tu vida.

Tanto si tienes pareja como si no, no te escudes en tus momentos a solas para sentirte solo y deshinchado.

La vida guarda mucha magia dentro como para desaprovecharla.

¿Qué es importante pare ti?, ¿qué te empuja a crecer, a vivir?, ¿cómo podrías contribuir a mejorar el mundo y tu vida?

Aunque quizás no te hayas dado cuenta de ello, en alguna ocasión, alguno de tus pequeños actos ha hecho más fácil la vida de otros: cuando sostenías una puerta, eras agradecido, o simplemente al sonreír. Todos estos pequeños actos te hacen grande, ¿qué más podrías hacer?

Ordenar tus prioridades y valores te ayudará a encontrar respuestas, y para hacer esto necesitas tiempo en soledad.

Como ves, esto son sólo 5 aspectos que considero importantes para aprender a estar solo, pero hay muchos más.

Te animo a dejar en los comentarios aquellos que tú ya has descubierto para enriquecer este post.

¿Cómo has aprendido a estar solo?

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Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”