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Acuerdos para que dure el amor

Contrato psicológico en pareja

Autora: Ana Hidalgo

Aunque suene a clásico de pareja, es necesario llegar a acuerdos para que dure el amor.

Como sabes, no todos los tipos de acuerdos son iguales.

De hecho, a veces son explícitos y conocidos por todos, y otras veces, son implícitos y están sin concretar.

Estos últimos pueden ser muy distintos, variando en función de la experiencia, la cultura y los valores de cada persona.

De ahí, que sean grandes portadores de malentendidos y disputas.

Hay que tener en cuenta que, generalmente, la diferencia en cuanto a la calidad y durabilidad de una relación, está en esos detalles que olvidaste hablar y concretar con tu pareja.

Es por eso que hoy te aliento a ser explícito y llegar a acuerdos para que dure el amor.

Para ello, será necesario que revises el contrato psicológico que tu pareja y tú tenéis en mente.

Pero, ¿qué es eso de un contrato psicológico en pareja?

Aunque eso de contrato psicológico te suene un poco raro, es algo que de seguro tienes.

Es más, no sólo hacemos contratos psicológicos con las parejas, también con la familia, los amigos, el trabajo… Te explico en qué consisten.

Como sabes, un contrato es un acuerdo. Ahora bien, el contrato psicológico va más allá de lo que firmado, por ejemplo, en un acuerdo matrimonial o laboral.

Es algo así como el quedarte a hacer horas extras en tu empresa en momentos puntuales de sobrecarga. Tú lo puedes entender como un favor a la empresa que ella te devolverá de alguna forma, pero tu jefe puede entenderlo como una obligación tuya.

En tu relación de pareja, tu contrato psicológico es aquello que das por hecho que pasará en determinadas situaciones.

Por ejemplo, asumir que tu pareja te será fiel o cuidará de ti si enfermas.

De esta forma, en tu contrato psicológico de pareja, asumes derechos y obligaciones de los que posiblemente nunca habéis hablado.

Y, precisamente por eso, porque “las cláusulas” no están suficientemente claras, es posible que el contrato se infrinja por desconocimiento.

Como puedes imaginar, o sabrás por experiencia, estas pequeñas fricciones pueden terminar deteriorando la relación.

Los acuerdos para que dure el amor pretenden precisamente que esto no pase por desconocimiento de las expectativas del otro. De ahí su importancia de hacerlos explícitos en la medida de lo posible.

Quizás a ti también te haya pasado. Ejemplos de contratos psicológicos no explícitos:

Cuando atiendo a parejas en mi consulta, con frecuencia oigo quejas del tipo:

  • Cuando soy yo quien llega tarde a casa, nunca está la cena preparada.
  • Estuve con fiebre toda la noche y aun así me toco a mí levantarme a atender a los niños.
  • Siempre soy yo quien tiene que hacer…
  • Nunca me demuestras tu amor.

El problema en estos casos es que no se habían aclarado las expectativas que cada uno tenía.

Por ejemplo, en el primer caso, uno asumía que la cena la prepararía el que llegase primero a casa, mientras que el otro asumía que siempre lo haría su pareja.

El no aclarar estas expectativas hacía que la discusión siguiera creciendo.

  • Sabes que yo no sé cocinar.
  • Al menos, podrías haberlo intentado, encargar algo de comida o preparado un sándwich. No te preocupas por mí, por mis necesidades.

Al no estar ese contrato psicológico explicitado, comenzaron los resquemores dado que no sabían qué pensaba o esperaba el otro.

En este caso, como veremos más adelante, faltaban aclarar varios puntos del contrato psicológico en pareja.

El comenzar a explicitar las expectativas de cada uno facilitó mucho la relación.

Una gran ventaja

El llegar a acuerdos para que dure el amor tiene una gran ventaja: te permitirá averiguar la viabilidad de tu relación.

Es decir, no sólo evitarás malentendidos y discusiones, también te permitirá averiguar si tu relación tiene o no futuro. Así, no perderás el tiempo en la relación equivocada.

Por ejemplo, uno puede asumir que tiene derecho a salir sin su pareja siempre que quiera, mientras que el otro puede asumir que este derecho está basado en ciertas condiciones previas (avisar con antelación, no más de ciertas veces al mes/año, sin alcohol de por medio, con toque de queda…). Cuidado con todo esto, puede haber grandes conflictos si no se aclaran “las reglas del juego”. De hecho, puede servirte para calar la toxicidad de una relación incluso en los primeros momentos de la misma.

Ten en cuenta además que, si las expectativas de ambos no encajan bien, la relación de pareja probablemente sufrirá daños.

Obviamente, la importancia de estos daños dependerá de qué esté en juego. Es decir, de la importancia que tenga para cada uno el motivo de discusión.

No es lo mismo discutir porque se violen algunos de tus derechos universales que por algo más cotidiano o banal.

Por eso, cuanto más concretes, más sencillo será evitar malentendidos y construir una relación sólida.

Puntos esenciales de los acuerdos para que dure el amor

Al igual que cuando haces una entrevista de empleo hay aspectos importantes que debes conocer, en pareja ocurre lo mismo.

Veamos el paralelismo:

Fíjate, en un trabajo casi siempre preguntas si hay posibilidad de promoción y mejora.

Cuando comienzas a conocer a alguien, también buscas conocer las expectativas de la otra persona al respecto, si es sólo un rollo o algo temporal, o si hay posibilidad de futuro juntos.

De igual modo, en ambos terrenos, es importante analizar cómo es el ambiente, si hay respeto, trato educado…

Otros muchos factores influyentes similares en ambos terrenos podrían ser: las oportunidades de crecimiento personal, el desarrollo de nuevas actividades, la colaboración, el reconocimiento de méritos, igualdad de oportunidades, participación en la toma de decisiones, seguridad, ayuda y cooperación, flexibilidad de horario…

Si generalmente te fijas en estos aspectos a la hora de valorar un trabajo, hazlo también al valorar tu relación.

De esta forma te será más sencillo valorar si estás en el tipo de relación que quieres.

Características de los contratos

Como cualquier contrato, los acuerdos para que dure el amor están diseñados como directrices a cumplir por las partes implicadas.

Es por eso que a la hora de realizarlos debemos tener en cuenta sus mismos principios o características:

  • El contrato puede romperse cuando alguna de las partes deja de cumplirlo.
  • Debe revisarse cada cierto tiempo para asegurar la conformidad de las partes y su cumplimiento.
  • Puede sufrir cambios o ser reformulado si surgen nuevas necesidades o las partes lo consideran pertinentes.
  • Debe registrar los derechos y obligaciones de las partes durante la vigencia del mismo.
  • El contrato debe ser aceptado por ambas partes de forma amplia. Esto es, no sólo en cuanto a su contenido, sino también respecto a la intención con la que fue escrito.

Aspectos a considerar en los acuerdos para que dure el amor

  1. Definir con claridad los valores y principios en los que se basa la relación.

¿Qué tipo de relación mantenéis?: ¿sois novios, amigos con derechos, pareja estable y monógama, pareja abierta…?

¿Qué significa exactamente para vosotros la fidelidad y la lealtad?, ¿qué hay sobre el tema flirteos y redes sociales, son infidelidades?

¿Cómo de importante es la sinceridad?, ¿esto incluye el ser brutalmente honesto ante nimiedades como el qué tal te sienta una prenda?

¿Qué directrices seguir en cuanto a temas económicos?, ¿cuentas bancarias juntas o separadas?, ¿y si el otro no puede permitirse su parte?

Aspectos como estos te ayudarán a saber si ambos tenéis las mismas expectativas sobre la relación.

  1. Aclarar los compromisos básicos

¿Qué esperas que ocurra a nivel afectivo entre vosotros?, ¿cómo expresar y solicitar agrado, desagrado, ayuda…?, ¿cómo lo demostraremos publicamente?

¿Cómo se manejará la espiritualidad de cada uno y familiar?, ¿y los temas relacionados con la política?

¿Qué hay de los compromisos sociales?, ¿es necesario acudir con los amigos o familiares del otro?, ¿cuántas veces y en qué ocasiones?

¿Cómo de frecuentes serán vuestras relaciones sexuales?, ¿sobre qué temas se pueden hablar públicamente y cuáles no?, ¿dónde y cómo quieres que te toquen, miren, seduzcan…?

  1. Reparto de tareas

¿Cómo será el reparto de tareas domésticas?, ¿qué excepciones puede haber?, ¿qué ocurriría en caso de enfermedad?

¿Qué hay de la distribución de tareas paterno-filiales?

¿Cómo repartiremos el tiempo en común y el tiempo libre?, ¿hay algún aspecto que te moleste de las salidas individuales, conjuntas con amigos o solas como pareja?

  1. Concretar en acciones

Esta parte es especialmente importante.

Con frecuencia en terapia de pareja me encuentro con situaciones similares a esta:

  • Es que quiero que me demuestres tu amor.
  • Ya lo hago, cada día te beso antes de irme al trabajo.

Debemos asegurarnos que los dos entendemos exactamente qué acciones concretas se desean realizar.

¿Cómo quieres que te ofrezcan consuelo, apoyo, aliento…?, ¿qué hay de informar sobre temas delicados?, ¿cómo actuaremos en caso de disputas?…

¿Cómo quieres que actúe si bajo mi punto de vista te estás equivocando en algo de tu vida personal?

Dificultades en los acuerdos para que dure el amor

Debemos tener en cuenta que, explicitar contratos no es tan sencillo.

Generalmente los contratos psicológicos en pareja suelen producirse de forma espontánea.

Así, actuamos con naturalidad y vamos resolviendo conflictos según surgen, creando acuerdos parciales.

  • Si te molesta que deje ahí eso, no te preocupes, lo cambio de sitio.

Sin embargo, si estos acuerdos o contratos psicológicos tampoco se hacen explícitos, corremos el riesgo de que cada uno lo interprete a su manera y decida sobre su importancia y necesidad o no de cumplimiento.

  • Te has enfadado porque hoy tienes un mal día. Hoy lo cambio, pero mañana que tendrás menos estrés, puedo volver a dejarlo ahí.

Quizás en este momento pienses que no puedes pararte a negociar o explicitar todos los aspectos de tu relación. Estás en lo cierto.

Sin embargo, entre concretar todo y no concretar a penas nada hay un gran abismo.

Es por eso por lo que es importante buscar un equilibrio en cada relación.

Si ves que algo ha sido objeto de conflicto en más de una ocasión o te parece importante, háblalo.

En cualquier caso, ya sabes que, si necesitas algo de ayuda extra con estos temas, me tienes a tu disposición.


 

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Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional. Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas. Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”