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Cómo encontrar un buen tema de conversación

De qué hablar

Autora: Ana Hidalgo

El cómo encontrar un buen tema de conversación en el momento propicio y ante la audiencia adecuada puede tener cierto grado de dificultad, de ahí que a veces nos quedemos bloqueados y no sepamos qué decir.

Si quieres encontrar un buen tema de conversación toma nota de los siguientes puntos:

  1. Recuerda que todo tema de conversación puede ser bueno, dependiendo cómo lo plantees a tu audiencia.

Sin embargo, con frecuencia los mayores verdugos de un tema interesante somos nosotros mismos:

  • “Si le cuento esto creerá que soy muy aburrido, un cotillo, que es demasiado personal, no le va a interesar…”

Si lo pensamos, son precisamente los temas más cotidianos y banales los que más utilizamos con nuestros seres más cercanos.

Podemos hablar con ellos prácticamente de todo, pero por lo general, lo cotidiano es un tema recurrente, ¿por qué no habría de serlo con alguien que queremos que nos conozca un poco más?

  1. Una buena forma de arrancar una conversación cuando nos quedamos atascados es hablar sobre algo que tengáis en común o al alcance.

Estp puede ser desde la persona que os ha presentado, hasta el hecho de que los dos estéis en el mismo lugar en ese momento.

Por ejemplo, puedes hacer alusión al perrito tan bonito que tenéis en frente y lo mucho que te gustan los animales, si estáis entrando al cine puedes hablar de la última vez que estuviste viendo una peli…

También puedes arrancar la conversación con  algún dato personal y/o curioso, del que sabes la otra persona tiene ciertos conocimientos.

Por ejemplo: es la primera vez que visito esta ciudad, ¿qué me recomiendas que vea primero?

  1. Inicia la conversación con preguntas abiertas para sacar un buen tema de conversación que enganche.

Hazlo de tal modo que la otra persona no responda con un sí o un no.

Por ejemplo es mejor decir ¿a qué te dedicas?, que decir, ¿eres médico, verdad?

Emplear las partículas interrogativas por qué y para qué te ayudarán a lograr una conversación mucho más fluida.

  1. Utiliza la información que te trasmite tu interlocutor para hacer avanzar la conversación o cambiar de tema.

Si por ejemplo te ha contado a qué se dedica, puedes preguntarle por qué decidió dedicarse a eso, en qué sector trabaja, a qué le gustaría dedicarse en un futuro próximo…

De igual modo, si la conversación va en una dirección que no te gusta, por ejemplo, te da demasiados detalles sobre algo que no entiendes y que no te interesa en absoluto, como el algoritmo que ha utilizado para crear una aplicación móvil, puedes aprovechar esta información para salirte por los cerros de Úbeda.

Por ejemplo: “lo cierto es que no entiendo mucho de logaritmos ni de aplicaciones web, mi móvil es de estos antiguos, quizás porque me encanta lo vintage, ¿qué opinas tú del movimiento retro?”

De este modo le dejas ver que valoras su opinión pero que quieres cambiar de tema.

  1. Una conversación es cosa de al menos dos.

Esto implica que no debes monopolizar la conversación, ni obligar al otro a que hable o esté interesado en conversar.

Anima a tu interlocutor a participar y escúchale activamente cuando hable.

Si la otra persona es un poco tímida o retraída, formúlale preguntas abiertas para que pueda expresarse más libremente.

Si aun así se limita sólo a responder y no da pie a más, apóyate en sus respuestas para dar tu propia información sobre el tema.

Por ejemplo:

– ¿Cuál es tu película favorita?

– Titanic (silencio).

– Sí, a mi también me gustó esa película, ¿qué es lo que más te gustó?

– La banda sonora (silencio).

– Me encanta Celine Dion pero puestos a elegir bandas sonoras de películas me quedo con West Side Story, ¿qué opinas?

De este modo, ayudas a alargar la conversación e incluso a darle distintos matices que deriven en nuevas conversaciones.

En cualquier caso, recuerda que a veces simplemente, no nos apetece o no nos interesa hablar con alguien en concreto, por lo que no insista si crees que este es el caso.

Si crees que este puede ser el caso, pregunta de forma asertiva y educada si prefiere no conversar.

  1. Si quieres encontrar un buen tema de conversación, de esos que marcan la diferencia, te recomiendo hablar de emociones.

Por un lado, es algo que todos tenemos en común, pues todos las experimentamos.

Por otro lado, es algo de lo que a todos nos gusta participar pues todos tenemos experiencias emocionales.

No pretendo que comiences a hablar de tus quejas, preocupaciones o tus problemas de salud sin más, sino que destapes temas que ayuden a aflorar las emociones de tu interlocutor.

En el experimento de Arthur Aron del que ya te hablé en otro artículo, se demostró la importancia de hablar y compartir de emociones a la hora de ligar o crear nuevas relaciones.

Entre los temas más populares para hacer florecer las emociones están: la familia, los viajes, la infancia, el futuro y las aficiones.

  1. Emplea la magia de las anécdotas.

Todos tenemos anécdotas que nos encanta compartir. Son una forma original de explicar algo especial que nos ha sucedido.

Guarda en la recámara de tus temas de conversación alguna buena anécdota que puedas introducir fácilmente en la conversación, esto te dará mucho juego para indagar por anécdotas de tu interlocutor y ¿quién se resiste a contar alguna graciosa?

Será una forma muy a mena de conocer más a la otra persona y dejar que se explaye narrando.

De hecho, te animo a que compartas en los comentarios alguna anécdota curiosa que te haya sucedido, me encantará conocerla.

 

Recuerda que toda relación empieza con una conversación.

Tanto si quieres ligar y tener una nueva pareja, como si simplemente quieres hacer nuevos amigos, mantener a mano estas directrices te será de gran ayuda.

Si deseas recibir mi ayuda profesional, puedes contactar conmigo a través de este enlace, estaré encantada de ayudarte.

Ana M. Hidalgo

www.terapiaconAna.com

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”

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