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Cómo sobrevivir a la familia en Navidad

Autora: Ana Hidalgo

Siempre había creído que la Navidad puede o no gustarte, pero en los últimos años me he dado cuenta que para algunas personas, a veces la Navidad aterra.

Como me decía un cliente: “Ana, no sé si llevar una botella de champán o un chaleco antibalas”.

Lo cierto es que son muchas las personas que me comentan lo difícil que les resulta salir airosos de esta encerrona social, donde algunos familiares aprovechan para hacerte el tercer grado e interrogarte sobre cuestiones personales o sacar a relucir trapos sucios.

Este año quiero que, si tienes que vivir una situación similar, al menos te pille preparado para que puedas llegar a disfrutarla en lugar de sufrirla.

Por ello quiero compartir contigo algunas estrategias que podrán ayudarte en esos momentos.

¿Quieres saber Cómo sobrevivir a la familia en Navidad?

Antes que nada, averigua qué es lo que realmente quieres hacer estos días, si realmente deseas o no asistir a este tipo de reuniones y cuál es el motivo.

Ten en cuenta, que no tienes por qué ceder siempre a la presión social, recuerda que tienes derechos asertivos para decidir por ti mismo en qué empleas tu tiempo.

Si finalmente decides aceptar la invitación familiar, recuerda el motivo por el que deseas ir, agradece lo que tienes y piensa en la parte buena de esta situación, de reencontrarse con la familia.

Un último consejo antes de compartir las estrategias comunicativas que te ayudarán a salir airoso y sobrevivir al interrogatorio familiar es: cuidado con los excesos: menos alcohol y menos comida te ayudarán a tener una mejor digestión y una mayor claridad mental.

Ahora sí,  ¿cómo sobrevivir a la familia en Navidad?, ¿Qué hacer cuando te hacen una pregunta incómoda que no quieres contestar?, ¿cómo evitar discusiones en familia?

Si alguien te hace una pregunta o comentario inapropiado, tienes varias opciones. Hoy te propongo 10:

Clave 1

  • Responder con otra pregunta.

De esta forma pasas el foco de atención a quien te está interrogando.

Para ello, puedes devolverle la pregunta:

– ¿No te preguntaron a ti eso mismo hace un tiempo?, ¿qué respondiste?

También, puedes preguntar sobre la propia pregunta:

¿Por qué quieres saber eso?, ¿qué tiene ese tema que llama tanto tu atención?

Clave 2

  • Emplear la técnica del sándwich.

Esto es, hablar en positivo sobre tu interlocutor, dar una negación en firme, y volver a hablar en positivo sobre tu interlocutor.

Por ejemplo, “Es una interesante pregunta, cuando tenga una respuesta más clara te la haré saber, en cualquier caso, gracias por querer conocer mi punto de vista, es muy amable por tu parte”.

Clave 3

  • Aplazar la respuesta.

Por ejemplo: “Quizás no sea el momento más adecuado para entrar en ese tema, lo hablaremos en otro momento”.

Clave 4

  • Recortar.

Esta técnica es apropiada cuando no estás seguro si la pregunta se hace para atacarte o no.

En esta ocasión, recortas tu respuesta dando el mínimo de información.

Por ejemplo: Imagina que todos los años llevas tú el champagne y ese año no lo has hecho, si alguien dice “parece que este año no hay champagne” puedes contestar simplemente: “sí, es cierto” y esperar a ver por dónde continua la conversación.

Clave 5

  • Comenta la pregunta.

“Eso mismo me pregunto yo”.

Si se deja ahí es muy probable que la otra persona entienda que no quieres hablar del tema.

Clave 6

  • Desvía la atención hacia otro tema.

“Perdona, sé que no tiene nada que ver pero acabo de acordarme de… ¿qué os parece?”.

Clave 7

  • Aserción negativa.

Puedes utilizarla cuando te sientes atacado en un tema que sabes has metido la pata.

Esta técnica implica admitir el error sin dar muchas explicaciones.

Por ejemplo: “Es cierto, he roto la copa, lo siento”.

Clave 8

  • Ignora el comentario.

A veces es mejor aprender a distanciarse y no entrar al trapo.

Para ello puedes pensar en otras cosas, tatarear internamente una canción o pensar simplemente “esto no me atañe”.

Clave 9

  • El refrán inadecuado.

Diga un refrán que no venga a cuento y deja a tu interlocutor con la confusión de querer saber por qué lo dijiste.

De esta forma, adviertes que sus comentarios no le llevarán a ninguna parte.

Puedes aprovechar su confusión para redirigir la conversación hacia donde más te convenga.

Clave 10

  • Paraliza con un abrazo.

Si hay algo que puede desorientar a tu interlocutor cuando espera una respuesta defensiva o que te saque de tus casillas, es que le abraces.

Él contaba con desequilibrarte, con tu defensa, pero no con que cedieras.

Puedes abrazarle, sonreír y zanjar el tema con un divertido “Hay que ver qué cosas tienes”.

 

Confío en que estas estrategias ya sepas cómo sobrevivir a la familia en Navidad.

Es más, deseo te ayuden a pasar unas buenas navidades en familia, y te sirvan como complemento a tus estrategias comunicativas, pues como suele decirse: “dos no pelean si uno no quiere”.

Trabaja tus habilidades comunicativas y te verás fortalecido en muchas áreas de tu vida.

Te recuerdo que ya tienes a la venta mi libro Cómo mejorar la comunicación con nuestra pareja una guía para fortalecer el entendimiento de pareja.

Si deseas recibir mi ayuda profesional, puedes contactar conmigo a través de este enlace, estaré encantada de ayudarte.

Ana M. Hidalgo

www.terapiaconAna.com

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”

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