google-site-verification: google7dcda757e565a307.html

From AI integration to cross-platform fluency—discover the must-have technical and soft skills for today’s most in-demand dev roles.

by Ana Hidalgo
Muchas veces escuchamos eso de que debemos ser más positivos, pero ¿cómo promover pensamientos positivos?, ¿cómo ser positivo?
Aunque pueda parecer algo sencillo, no siempre lo es y, de hecho, tampoco es la panacea a todos los problemas. A veces, de hecho, el pensamiento positivo en exceso puede ser perjudicial, ya te hablé de ello en otro artículo.
Entonces, ¿por qué quiero enseñarte a promover pensamientos positivos?
Sencillo, porque como suele ocurrir con tantas cosas en esta vida, usado en su justa medida, puede tener grandes ventajas.
Por ejemplo, puede ayudarte a ver que no sólo pasan calamidades, sino que hay belleza haya donde estemos.
Al hablar de pensamientos positivos, siempre recuerdo esta escena de la película Inside Out (traducida en España como Del revés), cuando Felicidad y Tristeza se adentran en la memoria a largo plazo.
Además de lo gracioso del diálogo, me recuerda que para muchas personas no es sencillo pensar en positivo. Sin embargo, como te comentaba, el hacerlo puede tener una serie de ventajas muy interesantes. Entre ellas:
Si bien en internet puedes encontrar muchísimos consejos e indicaciones para ser más positivo, quiero mostrarte algo bastante más potente. Hoy te voy a compartir 3 herramientas que empleamos los psicólogos en terapia para promover el pensamiento positivo.
Es más, te las voy a explicar para que puedas ser más positivo tanto a nivel individual, como para que puedas usar esta positividad en mejorar tu relación de pareja. Calienta muñeca y toma nota, porque esto te interesa.
Este ejercicio consiste en hacerse cada día tres preguntas que te ayudarán a valorar tu realidad.
A ser posible, anota tus respuestas para que puedas revisarlas pasado un tiempo.
Como verás, es algo sencillo de realizar, y te ayudará a ir poniendo el foco de atención en aquellas cosas buenas o positivas que te ocurren en el día a día. Como te decía hace un momento, el pensamiento positivo te ayudará a mover el foco de atención y descubrir que no todo lo que te sucede, o toda tu realidad es negativa. Para ello plantéate cada día estas tres preguntas.
Recuerda que no todos los días son igual de intensos, por lo que habrá días que tengas grandes logros y otros en los que sean más modestos.
Por eso, puede ser suficiente anotar algo sencillo como: “estoy satisfecho porque he preparado una rica comida para mi familia”.
El objetivo no son las grandes hazañas, sino las cosas pequeñitas que han podido ser satisfactorias ese día para ti.
Como en el caso anterior, pueden ser cosas pequeñas. Por ejemplo, puedes sentirte agradecido porque un vecino te ha sujetado la puerta al pasar cargado con la compra. En cuanto a tu reacción, puede ser sonreír o agradecer su gesto al vecino. Sin duda, esto hará más probable que se repita su acción.
Entre las respuestas habituales de mis clientes que quieren promover pensamientos positivos, encuentro en este apartado cosas sencillas como ver el vuelo de una bandada de pájaros, sentir la caricia de su hijo, escuchar música…
Seguro que tú también tienes momentos a lo largo del día por los que sentirte satisfecho o agradecido. Párate un momento a anotarlos, esto te ayudará a ganar conciencia sobre ellos.
Así, sin apenas darte cuenta, tus respuestas te llevarán a poner tu atención en algo positivo de tu día a día.
Aunque ya he hablado en otros artículos sobre cómo puedes aumentar tu autoestima, quiero enseñarte una técnica empleada en terapia que te ayudará a usar los pensamientos positivos con este fin.
Por lo general, salvo que estés en un proceso depresivo importante que requiera de atención psicológica, no siempre estamos decaídos. Esta tarea va a aprovechar precisamente este tipo de días en los que estamos bien, o al menos no muy mal, para ayudarnos a ser más positivos. Tan solo tendrás que dejarte post-it por la casa, en la cartera o en lugares accesibles para ti.
Los mensajes deben ser breves, positivos y hablar de ti mismo.
Quizás decirte “soy el mejor” no te resulte del todo creíble, pero sí puedes enorgullecerte de algunas de tus fortalezas. Por ejemplo: “hago una tortilla fantástica”, “soy bueno haciendo…”
También, puedes señalar algunos de tus recursos: “Tengo un pelo estupendo”; “mis amigos me quieren”; “mi jefe me valora” …
Es más, puedes recordarte tus sueños o deseos o simplemente darte ánimo: “terminaré este proyecto”, “puedo hacerlo”, “voy a lograrlo”.
Recuerda: lo que te escribas debe ser real y creíble para ti y debe estar expresado con tus propias palabras.
De esta manera, te estará ayudando a reforzarte y motivarte. Es decir, te ayudará a ser más positivo en cuanto a tus opciones.
Ahora bien, si esta es la base del ejercicio, quiero mostrarte una variante al mismo que quizás te venga bien.
En terapia, me encuentro con personas a las que les cuesta mucho ver sus logros o sus recursos por el momento emocional en el que se encuentran.
En estos casos, los pensamientos positivos no nacen de ellos. Por eso mismo, puede ser útil utilizar afirmaciones positivas de empoderamiento.
Es cierto que estas afirmaciones son más genéricas, pero también pueden resultar útiles. En estos casos, se utilizan a modo de mantra para calmarse y hacer que la mente vaya interiorizando poco a poco su mensaje.
Te dejo en estos vídeos algunas de las que puedes emplear para ello.
Un truquito: en ambos casos, si además escribes estos mensajes con tu mano no dominante, esto ayudará a que se fijen en tu cabeza con más facilidad.
Cuando no vemos resultados tan rápido como queremos, o nos vemos fallar con frecuencia en una actividad, es fácil desmotivarse. Para estas ocasiones, puede ser muy útil emplear esta tercera estrategia de pensamientos positivos.
El ejercicio en esta ocasión consiste en estar atentos a los momentos en que sucede una mejoría o una excepción.
Para ello, permanece alerta a todas las ocasiones en las que en vez de darse el problema o la situación que te preocupa se produce una alternativa que deseas.
Por ejemplo, si quieres dejar de fumar, pero te cuesta, anota aquellos momentos en los que se produce la excepción. Fíjate en las ocasiones en las que resistes la tentación de fumar, o has bajado el número de cigarrillos consumidos. A ser posible, anota estos momentos y también cómo lo consigues dándote la enhorabuena.
Puedes anotar, por ejemplo, soy capaz de rechazar algún cigarro cuando tengo un caramelo para sustituirlo.
Podemos emplear los ejercicios anteriores para mejorar nuestras relaciones de pareja. No se trata de ser optimista simplemente, sino de empezar a valorar lo que tenemos en nuestra relación.
Antes que nada, aclarar que, obviamente, los mensajes positivos de pareja no arreglarán por sí solos una relación complicada. Sin embargo, permitirá un ambiente más distendido y harán más fácil poder dialogar y estar menos a la defensiva.
Sencillo, tan sólo tienes que retocar un poquitín las preguntas que puedes hacerte. De hecho, en terapia de pareja de pareja, solemos enfocar estas preguntas de la siguiente manera:
Os animo a compartir un par de minutos al día compartiendo las respuestas a estas preguntas. De esta forma iréis ganando una visión más positiva de vuestra relación.
Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero ¿qué tal si combinamos ambas cosas, imágenes y palabras?
Deja mensajes repartidos por casa, o en la cartera de tu pareja, con frases que reflejen algún aspecto que sí funciona en vuestra relación. Puedes anotar, por ejemplo, aquello que valoras de tu pareja o de los momentos buenos que habéis compartido.
Es muy posible que cuando encontréis un mensaje cariñoso de este tipo, sintáis un poco más de unión entre vosotros.
Compartir este tipo de pensamientos positivos os ayudará a fluir un poco mejor en esta línea de positivismo entre vosotros. Insisto, no es la panacea, pero ayuda.
Si os cuesta conseguir objetivos en pareja como dejar de discutir por el reparto de tareas o la educación de los hijos, buscad las excepciones. Fijaos en los momentos en que esto no sucede.
Es más, podéis tratar de pillaos mutuamente en el momento en que el otro hace algo agradable y cómo lo ha conseguido. En esos momentos excepcionales, hacerle saber al otro, que os habéis dado cuenta de su esfuerzo y progreso. Esto facilitará que el cambio se siga produciendo.
Ahora bien, estas son sólo 3 de las muchas técnicas que empleamos en terapia para promover pensamientos positivos en distintas áreas.
Si quieres obtener más técnicas adaptadas a tu situación particular, recuerda acudir a profesionales de la psicología. A este respecto, ya sabes que me tienes a tu disposición. Puedes reservar tu cita justo aquí abajo.

[box] Cómo aceptar lo negativo que hay en tu relación de pareja [/box]
[box] ¿Sabemos valorar lo que tenemos?[/box]
[box] Qué hacer con una emoción o pensamiento molesto[/box]
[box] Conferencia: cómo disfrutar del día a día[/box]
[author] [author_image timthumb=’on’]https://terapiaconana.com/wp-content/uploads/2022/09/Imagen-Ana-Bookly.jpg[/author_image] [author_info]“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional. Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas. Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com” [/author_info] [/author]