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Es o no necesario tener pareja

Autora: Ana Hidalgo

Si en estos momentos no tienes pareja, puede que te sientas solo, desdichado o desamparado, porque tú quieres tener pareja.

Puedes incluso pensar que no sólo quieres pareja, sino que la necesitas. Crees que necesitas tener pareja para ser feliz.

Piénsalo un momento reflexionando: ¿es o no es necesario tener pareja?, ¿puede alguien sobrevivir sin ella?

A pesar de las muchas ideas que te vienen a la cabeza, no necesitamos tener pareja para ser felices. Ojo no digo que no sea un deseo legítimo, o que incluso no necesitemos personas con las que apegarnos, tan sólo quiero que veas que no tiene por qué ser una pareja. Puedes establecer fantásticas relaciones con amigos y familiares sin necesidad de apegarte a una pareja.

Entonces, si somos capaces de ver que hay millones de personas que viven sin pareja, ¿por qué nos afecta tanto no tener pareja?

Principalmente, porque guardamos miedos ocultos o errores de pensamiento que condicionan nuestra forma de entender las relaciones.

Lo sé, lo sé, sé que en estos momentos probablemente te pasa por la cabeza alguno de estos motivos:

Motivos que suelen aludir mis clientes sobre la “necesidad” de encontrar pareja:

“Ana, todas mis amistades tienen pareja y yo no, me siento un bicho raro”.

“Yo quiero tener a alguien que me quiera”.

“Me siento presionado. Mi familia no deja de preguntarme ¿cuándo sentarás la cabeza y tendrás pareja?

“Si sigo así, al final me voy a quedar solo, y eso es tristísimo

“No tener pareja es como jugar en otra liga menor, toda la gente importante está casada” …

Antes de revisar los miedos o pensamientos erróneos que encierran estas reflexiones, quiero aclararte que, necesitar algo no es lo mismo que quererlo o desearlo.

Necesitas aquello que es totalmente necesario para vivir. Por ejemplo: respirar, comer o hidratarte.

Sin embargo, deseas o quieres aquello que crees te facilitará la vida de algún modo, aunque sea prescindible para vivir.

Por ejemplo, puedes desear un mejor coche o un mejor trabajo, pero no es necesario para vivir.

Si lo analizas bien, deseas una pareja, por el motivo que sea, pero no la necesitas.

De hecho, pese a no tenerla en estos momentos, sigues vivo.

  • Bueno Ana, llámalo como quieras: necesitar, querer… pero lo cierto es que yo estaría mejor con pareja y me afecta mucho no tenerla.

Si realmente el no tener pareja te afecta tanto como dices, mi mejor consejo es que acudas a terapia, pues esta situación puede estar reflejando algún miedo oculto o pensamiento distorsionado.

Millones de personas viven felices sin tener pareja, por lo que es algo que sí se puede hacer, aunque en estos momentos a ti te cueste.

Entre los miedos más frecuentes que se esconden por no estar en pareja, están:

– Miedo a la soledad.

-Falta de confianza en uno mismo para ser auto-suficiente.

-Temor a la desacreditación social.

 

Miedo a la soledad:

En muchas ocasiones, nos asusta estar solos porque supone quedarse con un auténtico desconocido.

¿Te asusta descubrir quién eres realmente?, ¿qué te gusta, qué te relaja o qué te mueve?

En estos casos, te vendría bien aprender a conocerte antes de encontrar pareja, y para ello tendrás que aprender a pasar tiempo a solas.

  • “Ana, sé que necesito conocerme y pasar tiempo a solas, pero también es saludable pasar tiempo en compañía”.

Por supuesto, somos seres sociales y disfrutar de la compañía de ciertas personas puede ser todo un placer…

Sin embargo, tener pareja no es la única forma de sentirse acompañado.

Cuando te apetezca tener compañía, puedes salir con amigos, visitar familiares, charlar con compañeros de trabajo, vecinos… prueba estas opciones.

Falta de confianza:

Aquí he oído de todo: desde personas que creen necesitar pareja para que las mantengan o realicen las tareas domésticas porque se sienten incapaces de hacerlas, hasta personas que no se creen merecedoras de ningún tipo de amor.

A este respecto, destacar dos aspectos:

Probablemente tengas más habilidades de las que crees, pero debes recordar que nadie nace sabiendo.

Es importante que te arriesgues a experimentar nuevas cosas y ganes confianza en ti mismo, realiza actividades que no hayas hecho antes, o no te haya salido a la primera, esto no quiere decir que no puedas hacerlo, solo que necesitas más práctica o alguien que te enseñe el proceso.

De seguro tienes habilidades más que de sobra para aprender a mantenerte o limpiar la casa, otra cosa es que te resulte más cómodo que alguien realice estas tareas por ti, ¿cuál es tu caso real?

Por otro lado, todos somos dignos de ser amados, pero para eso es importante aprender a quererse a uno mismo.

Trabajar la autoestima será vital en estos casos, si es el tuyo, ponte en marcha hoy mismo. Recibir ayuda psicológica a este respecto te vendrá fenomenal.

Temor a la desacreditación social:

En determinados círculos, el tener pareja puede ser “un punto extra”.

Así, por ejemplo, algunas empresas valoran que sus empleados estén casados como signo de estabilidad emocional. De hecho, algunos estudios demuestran que la pareja te ayuda a regular ela presión sanguínea, el pulso, los niveles hormonales en sangre…

Lo que no se suele tener en cuenta es que ni todas las relaciones de pareja son sanas (y por tanto algunas producen estados emocionales desequilibrados y problemas físicos considerables), ni el hecho de vincularse a alguien que te aporte seguridad implica necesariamente una relación de pareja.

Por eso, es importante recordar que somos nosotros los que marcamos las normas de nuestra vida. Ahora bien, para ello, sigo insistiendo, es importante conocernos.

Quizás quieras ascender en un determinado trabajo, pero, ¿realmente te apetece tener pareja?, ¿puedes conseguir el ascenso por otras vías o en otras empresas?, ¿hasta qué punto hay que agradar siempre?

Si este es tu caso, te animo a que leas mi artículo: cómo superar la presión social, pues a veces ésta nos lleva a precipitarnos.

Un inciso

Para terminar, quiero recordarte que, el no tener pareja en un momento determinado de tu vida, no quiere decir que no la vayas a tener nunca, se puede ser muy feliz y aprender mucho de la vida sin pareja, tan solo hay que proponérselo.

Ten en cuenta que, tanto el tener pareja como el no tenerla, puede tener ventajas y desventajas, ¿por qué mirar sólo el lado malo de la situación en la que te encuentras?

Si deseas recibir mi ayuda profesional, puedes contactar conmigo escribiéndome a  terapia@terapiaconana.com o bien en el número +34 625 82 22 04. Atenderé tu consulta lo antes posible.

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Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”.

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