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Cómo enfrentar el vacío emocional

Autora: Ana Hidalgo

  • ¿Por qué siento un gran vacío interior?, ¿acaso tiene sentido? Mis amistades me dicen que tengo todo, sin embargo, no lo siento así.
  • Tengo pareja, familia, trabajo, un hogar …sin embargo, me siento hueco por dentro.
  • No sé qué es, pero siento que algo falta en mi vida.

A menudo escucho en consulta frases como estas, de personas que no saben hacia dónde quieren ir ni por qué. Se sienten desamparadas y no saben qué les sucede. Están sufriendo una crisis existencial, un vacío emocional o interior.

Pero, ¿qué es el vacío interior?

Quizás lo hayas experimentado alguna vez y sepas de qué estoy hablando, en cualquier caso, te explico en qué consiste.

Sentir un vacío interior se refiere a esos momentos en los que sientes el nudo en la garganta, en el estómago, tienes la sensación de vagar sin rumbo, de no encontrar sentido a lo que haces, de vivir zombi, sin tener sueños por cumplir…

Estas sensaciones se entremezclan y te llevan a plantearte: “¿por qué siento un gran vacío interior?”

Como puedes imaginarte, es una sensación bastante angustiosa que te lleva a aislarte y sentirte incomprendido.

No sabes cómo ha empezado y mucho menos cómo pararlo. Es como si de repente nada tuviese sentido:

– Te sientes solo, aunque estés rodeado de amigos.

– Tu ascenso laboral te importa un carajo.

– Te planteas: ¿levantarse…? Puf, ¿para qué?

Por eso, para tratar de volver a sentirte vivo, comienzas a intentar llenar ese vacío con cualquier cosa.

Esto, lamentablemente, puede llevarte a tomar malas decisiones.

Así, comes con ansiedad sin quedarte satisfecho, arriesgas y haces locuras, te enganchas al sexo, al alcohol, a las apuestas…

Sin embargo, con cada intento te encuentras más vacío, más etéreo, más cansado y más decaído.

Si te encuentras en esta situación ten cuidado, de prolongarse, puede arrastrarte a una depresión.

Ana, ¿Por qué me sucede esto?, ¿por qué siento un gran vacío interior?

La respuesta a esto no siempre es sencilla, pues puede estar generado por distintas causas.

Algunos de los motivos más comunes por los que puedes sentirte hueco por dentro son:

  1. Te has limitado a seguir la corriente de la vida sin preguntarte si te lleva a donde quieres ir.

Muchas veces aceptamos un trabajo, una amistad, una relación de pareja, sin preguntarnos si eso realmente nos hace felices.

Si cada lunes sufres pensando que toca volver al trabajo, es posible que estés cultivando un vacío emocional.

Para un poco, reflexiona y comienza a ser tú mismo el que guíe tu vida. Esto

Si este es tu caso, trabajar tu autoconocimiento te ayudará a reconectar contigo mismo.

  1. – El miedo te ha paralizado.

En otras ocasiones, sí vemos lo que estamos viviendo, pero nos asusta cambiarlo.

Hemos dejado de actuar o actuamos en dirección opuesta a nuestros sueños por miedo. Así, por ejemplo:

  • Conservamos una pareja por miedo a la soledad.
  • Nos aferramos a un trabajo que no nos gusta por miedo al paro.
  • Rechazamos un plan por miedo a ser juzgados, no dar la talla o quedar en ridículo…

Así, poco a poco, el  miedo consigue que perdamos las cosas que nos ilusionan en la vida, dejándonos un gran vacío interior.

Revisa tus miedos  para salir de tu vacío emocional.

  1. – Acabas de sufrir una pérdida importante para ti.

A veces, al perder a un ser querido, el duelo nos lleva a un gran desconsuelo.

Nos replanteamos cómo va a ser la vida sin esa persona y nos cuesta imaginarla. No vemos futuro donde vivir si ya no estamos junto a la persona que se fue.

De algún modo, se descolocan todos nuestros planes y la visión de vida que habíamos tenido hasta ese momento.

En esta situación, no hay atajos, hay que transitar el duelo. Eso sí, no tienes por qué hacerlo solo.

En muchas ocasiones contar con la ayuda de un profesional de la psicología puede ser de gran ayuda. A este respecto ya sabes que me tienes a tu disposición.

  1. – Has llegado al final de una etapa

En ocasiones, al finalizar una etapa podemos sentir un gran vértigo por desconocer lo que viene a continuación.

Aquí, la falta de seguridad en nosotros mismos puede hacernos sentir incapaces de tomar decisiones.

Es por eso que, nuestra mente, para “evitarnos” ese sufrimiento puede darnos excusas que nos lleven a aplazarlo.

– ¿Qué sentido tiene que prepare oposiciones si realmente no sé si me quiero dedicar a eso?

– ¿Para qué hacer esto o aquello? No tiene sentido…

Y así, de forma inocente, esta procrastinación en decidir te lleva a filosofar sobre cada pequeño paso. Te genera más dudas, más sinsentidos, te hace pequeño, y te crea un gran vacío interior.

Aprender a regular y subdividir tus objetivos te ayudará en este caso a ir logrando resultados.

  1. – Te falta espacio para abrir tus alas

A veces queremos abarcar tantas experiencias que no nos dejamos hueco para disfrutar de ellas.

Recuerdo a una cliente que cada día salía con prisas del trabajo para llegar a tiempo a su clase de yoga y de ésta a la de inglés.

¿De qué le servían los 40 minutos de yoga si para ello tenía que estresarse al llegar y estaba pendiente de la hora de salida para llegar a otro sitio?

Ella sentía que hacía muchas cosas, que tenía muchas cosas, y era cierto, pero no las disfrutaba. De hecho, ninguna de ellas la llenaba.

Y es que, como suele decirse: “quien mucho abarca poco aprieta”.

Por eso, si llenas todo tu espacio, no tendrás hueco para abrir tus alas y disfrutar tu vuelo.

¿De qué te sirve tener una familia, una pareja o un trabajo si no lo disfrutas?

En estos casos, las técnicas de atención plena te permitirán centrarte en el aquí y ahora y disfrutar tu presente.

Ahora qué ya intuyo por qué siento un gran vacío interior, ¿qué puedo hacer?

Si bien ya hemos ido viendo algunas pinceladas de acciones que puedes emprender para salir de esta sensación de vacío, quiero resaltar algunos aspectos.

Por un lado, quizás hayas podido deducir que el vacío interior te paraliza, te aleja de la acción.

Es por eso que emprender acción se convertirá en un objetivo importante a la hora de deshacerte de esta sensación.

Comienza por moverte, hacer algo de ejercicio, esto te ayudará a llenarte de endorfinas que te harán sentir algo mejor.

También, marcarse objetivos bien definidos, escuchar tu yo más profundo, armonizar pensamientos, sentimientos y actos y, en definitiva, conocerse y cuidarse más, harán que puedas llenar ese vacío interior o emocional.

Recuerda que tú eres la persona responsable de la dirección que lleva tu vida, comienza a dirigirla.

Plantéate qué te está diciendo tu vacío y conecta así con tus necesidades. En muchas ocasiones, rodearte de personas que se sienten vivas te ayudará a “contagiarte” de algún modo de su entusiasmo.

En cualquier caso, si te cuesta enfrentarlo tú sólo, ya sabes que puedes contar conmigo. Puedes reservar tu primera consulta gratuita y sin compromiso pinchando aquí.