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¿Sabes qué es la Felicidad Sintética?

Autora: Ana M. Hidalgo

Todos hemos oído hablar de productos sintéticos, como la piel artificial con la que elaboran algunos bolsos o tejidos, pero… ¿has oído hablar de la felicidad sintética?

No se trata de una droga artificial, está dentro de nosotros.

Las investigaciones científicas realizadas en el campo de la felicidad por el psicólogo Daniel Gilbert y sus colaboradores, han mostrado que somos capaces de ser felices, incluso aunque no consigamos aquello que queremos.
Gilbert, profesor en la Universidad de Harvard, distingue dos tipos de felicidad:

Tipos de felicidad:

  • la felicidad natural, que es la que experimentamos al conseguir lo que queremos.
  • La felicidad sintética, que es la que nos fabricamos a nosotros mismos cuando no conseguimos lo que queremos.

Es decir, la felicidad sintética es la que conseguimos al cambiar nuestra visión del mundo sobre la realidad, al comprobar que lo que nos ha sucedido tiene su parte buena.

¿Qué ventajas tiene la felicidad sintética?

Gilbert señala que los humanos tenemos algo similar a un “sistema inmunológico psicológico”, que nos protege contra los daños cognitivos.

Este sistema inmuno-psicológico, principalmente no consciente, nos ayudaría a cambiar nuestro punto de vista del mundo para poder sentirnos mejor con aquello que nos rodea, generando así una felicidad sintética.

Veamos cómo fueron las investigaciones sobre felicidad sintética

En uno de los experimentos clásicos sobre libre elección se mostraron 6 litografías de Monet a los participantes, y se les pidió ordenarlas de la más a la menos atractiva.

En agradecimiento, se regaló a estos participantes una litografía a elegir entre las que el participante había situado en las posiciones 3 ó 4.

Pasado un tiempo, se les volvía a pedir que ordenaran nuevamente todas las litografías anteriores.

En este caso, las personas cambiaron su elección:

La imagen que se les hubo regalado la vez anterior, mejoraba su posicionamiento y era vista como la 2ª mejor.

Por el contrario, la imagen que ellos rechazaron como regalo descendió a la posición 5, frente a la 4 original.

Conclusiones sobre el experimento

Los sujetos del experimento consiguieron valorar más lo que tenían y relativizar el valor de lo que rechazaban.

Podría decirse que habían sintetizando su felicidad acercando su valoración afectiva a su ideal (conseguir la litografía 1).

Algunos pensaréis que este tipo de “felicidad sintética” no es más que un autoengaño hacia nosotros mismos, y que por tanto no es tan buena como la“felicidad natural”, es de menor calidad.

Sin embargo, las investigaciones de Gilbert y colaboradores, han demostrado que la felicidad sintética es tan buena y duradera como la “felicidad natural”, es más, produce los mismos efectos beneficiosos sobre nuestro organismo.

Eso sí, hay que puntualizar que unas personas tienen más facilidad que otras a la hora de conseguir sintetizarla.

Una duda al respecto de las conclusiones de la investigación

Entonces, si podemos producir nuestra propia felicidad con independencia de los resultados de nuestra vida, ¿por qué no somos siempre felices?

Gilbert argumenta que la felicidad es un sitio que podemos visitar, pero no en el que nos podamos quedar.

Indica además que somos afortunados de no poder conservar la felicidad, porque esto hace que seamos capaces de movilizar nuestras emociones y, por tanto, que estemos motivados para hacer cosas.

Mi moraleja…

A mi modo de ver, es precisamente el estar motivados para hacer cosas, lo que nos hace sentirnos felices.

Personalmente, no me importa si soy feliz gracias a lograr el objetivo que me había marcado previamente, esto es, una felicidad natural, o bien si consigo ser feliz porque he aprendido de la experiencia que me ha brindado el no conseguir mi objetivo, esto es, por una felicidad sintética.

Lo que realmente me importa, es poder visitar la felicidad con frecuencia, sin dañar a nadie por el camino.

En cualquier caso, la conclusión que quiero compartir contigo es clara: podemos estar de enhorabuena, porque la felicidad es una experiencia que puede ser creada por nosotros mismos, por nuestro organismo, incluso sin la necesidad de ningún estímulo externo que la precipite.

Basta con aprender a apreciar lo que tenemos, lo que nos brinda la vida.

Si deseas recibir mi ayuda profesional, puedes contactar conmigo a través de este enlace, estaré encantada de ayudarte.

Ana M. Hidalgo

www.terapiaconAna.com

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”

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