google-site-verification: google7dcda757e565a307.html

Reglas para educar tu voluntad y conseguir lo que te has propuesto

Autora: Ana M. Hidalgo

¿Te falta voluntad para lograr tus objetivos?

Con el inicio del curso todos nos proponemos nuevos retos: mejorar nuestra dieta, ir al gimnasio, dejar de fumar, leer más, aprender idiomas, manualidades, bricolaje…

Sin embargo, son pocos los que logran su objetivo final debido a la falta de perseverancia, de voluntad… y es que somos animales de costumbres, y todo lo que suponga un esfuerzo para alejarnos de nuestra rutina nos cuesta bastante.

Por ello, debemos entrenar nuestra voluntad de forma periódica, a fin de mantener nuestra mente alerta y flexible, y facilitar la plasticidad neuronal. Te dejo a continuación algunos ejercicios para fortalecer la voluntad:

1. ¿Vives o solo estás vivo?

Aprovecha tus rutinas diarias para crear hábitos nuevos pues aunque no se relacionen directamente con tu objetivo final, permitirán la flexibilidad mental que necesitamos para aprender a educar la voluntad.

A este respecto, puedes por ejemplo empezar a vestirte en un orden diferente al habitual, prueba a cambiar tu peinado, la forma de lavarte los dientes, la manera de coger la taza del desayuno…

2. Divide tu meta en pequeños propósitos.

Por ejemplo, si tu objetivo final es cuidar tu salud, un objetivo puede ir encaminado a mejorar tu dieta, otro dirigido a cuidar tu cuerpo y otro dirigido a cuidar tu mente.

No olvides fraccionarlos en objetivos alcanzables y razonables.

3. Concreta tu objetivo en forma de conducta.

Por ejemplo, si quieres mejorar tu forma física uno de tus objetivos puede ser hacer 45 minutos de ejercicio dos días a la semana, otro dejar de usar el ascensor, otro montar en bicicleta los domingos…

Cuanto más concretes, mejor.

4. No intentes alcanzar todos tus objetivos a la vez.

Ve de uno en uno.

Así, por ejemplo, una vez que has logrado no usar el ascensor, podrás comenzar a buscar otro objetivo de tu lista.

5. Sé constante y felicítate por tus logros.

Conseguir que una nueva actividad se convierta en un nuevo hábito requiere tiempo, generalmente entre dos semanas y un mes.

Ten presente este corto periodo para hacer más llevadero tu esfuerzo.

Anota los días que vas consiguiendo tu meta y refuérzate por ello, cada vez te queda menos para transformarla en hábito, ánimo.

6. Encuentra los motivos que te empujan a lograr tu meta.

¿es algo que realmente deseas hacer o lo haces bajo presión/deseabilidad social?

Busca motivos reales dentro de ti, y escribe una lista con los beneficios que te aportará el conseguir tus metas.

Encuentra el por qué y el para qué quieres lograrlo y repasa tu lista especialmente en los momentos de debilidad.

7. No te desanimes.

Ante las adversidades del camino o las excusas que nosotros mismos nos damos, no decaigas.

Si un día no has podido cumplir con tu “nueva obligación” afróntalo como una excepción, busca la forma de compensarlo y mantente firme.

Es sólo otro paso en la educación de tu fuerza de voluntad, no mandes todo a paseo por una caída.

8. Cuida tu alimentación.

Es más fácil que encuentres excusas para no cumplir con tus objetivos si le niegas a tu cuerpo la energía o la hidratación que necesita.

Algunos estudios han señalado que la capacidad de autocontrol desciende con la falta de glucosa y que una buena hidratación contribuye a mejorar la capacidad cognitiva.

9. Inicia tu nueva rutina por la mañana siempre que sea posible.

Está demostrado que la información se fija mejor por la mañana, cuando la mente se mantiene más fresca, por lo que será más fácil acostumbrar a tu mente a cambios duraderos durante este periodo.

10. Distráete.

Si tu meta supone la retirada de algún tipo de adicción como el tabaco, o evitar los dulces, aprender a buscar actividades alternativas te será de gran ayuda.

De este modo, tu cuerpo y tu mente se auto-convencerán de que esa actividad que te reclaman no es tan importante y terminarán por dejar de exigírtela.

11. Mantén una actitud positiva.

Es imprescindible sentirse capaz y fuerte para lograr las metas.

Repítete a diario: “YO PUEDO”.

Confío en que estas orientaciones te funcionen. Cuéntame cuál es tu meta para este curso y comparte tus progresos.

Si deseas recibir mi ayuda profesional, puedes contactar conmigo a través de este enlace, estaré encantada de ayudarte.

Ana M. Hidalgo

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor, psicología y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”