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Violencia de género

Autora: Ana Hidalgo

Si en alguna ocasión escuchas eso de: “mi pareja está agresiva”, ¿qué harías?, ¿qué dirías?, ¿qué recomendarías?

Aunque la violencia la puede padecer tanto hombres como mujeres, la sufren muchas más mujeres en todo el mundo.

De hecho, en España, el INE (Instituto Nacional de Estadística) contabilizó en 2019 casi 32.000 casos de violencia de género.

Por eso, me duele enormemente saber que, durante el confinamiento, los casos se han disparado. Es más, algunos medios apuntan a un aumento del 60%.

Afortunadamente, el confinamiento en España se está terminando y es más fácil poder establecer medidas de protección. Sin embargo, no siempre es sencillo, especialmente para las personas que todavía continúan confinadas.

Una breve aclaración

Antes que nada, aclarar la diferencia entre violencia de género y violencia doméstica.

La primera, apunta a la mujer, por el mero hecho de ser mujer, y puede producirse en cualquier lugar. Sin embargo, la violencia doméstica apunta a la familia y se produce en el hogar.

Es decir, la violencia de género la ejercen los hombres sobre la mujer; mientras que la violencia familiar la ejercen tanto hombres como mujeres a cualquier miembro de la familia (pareja, hijos, nietos…).

Si bien no debemos tolerar ningún tipo de violencia, dado que hay más casos de violencia hacia la mujer, en esta ocasión me dirigiré más a ellas.

¿Por qué mi pareja está agresiva durante los días de confinamiento?

Si durante una situación de estrés y confinamiento cualquier persona puede enojarse más, en los casos en los que además ya había relaciones tóxicas, la situación puede volverse más grave.

Ahora bien, podemos estar más irritables en un momento dado, pero eso no nos da derecho a agredir deliberadamente.

si la agresividad puede ser una respuesta al estrés, ten claro que eso no legitima una agresión.

Es posible que tú o tu pareja estéis o hayáis estado más irascibles durante el confinamiento, pero de ahí a llegar a la violencia hay una gran diferencia.

Quizás estés pensando en “justificar” el comportamiento de tu pareja de algún modo:

  • Ana, mi pareja está agresiva, pero es buena persona/ le quiero.

Si estás en esta fase, quizás sea el momento de definir qué es ser buena persona o amar a alguien. Puedes echarles un vistazo a mis posts sobre relaciones tóxicas, maltrato verbal y dependencia.

También es muy probable que te sientas asustada y confundida. Cuesta asumir que la persona que tenemos cerca y amamos o hemos amado, nos trata mal.

Si es así, no te preocupes, no te estás volviendo loca, simplemente estás empezando a ver tu realidad de una forma más completa. Al fin y al cabo, has sido capaz de detectar la agresividad, y eso ya es todo un paso.

Si todavía continúas en confinamiento, y te es imposible salir, trata de mantener la calma, ser fuerte y abrir los ojos a las posibilidades que tengas por delante.

Mi pareja está agresiva y no sé qué hacer

Aunque no nos guste, la violencia existe y por eso, no deberíamos mirar para otro lado.

Si crees que tu pareja está agresiva, lo mejor que puedes hacer es pedir ayuda.

En España, por ejemplo, tienes a tu disposición el teléfono 016 que no deja registro de llamada y es gratuito.

Además, puedes pedir ayuda y encontrar muchísima información en https://violenciagenero.igualdad.gob.es/. En esta web encontrarás asesoramiento legal, psicológico, asociaciones de apoyo…

También la app alertcops puede serte de mucha utilidad pues incluye un botón SOS con geolocalización.

De todas formas, si estas opciones no te resultan sencillas, habla con alguien de tu confianza y pide ayuda.

  • Ana, yo creo que no es para tanto, mi pareja no es un maltratador, sólo ha pasado una vez.

Muchísimo cuidado con eso. Revisa bien vuestra historia en común. Es muy probable que anteriormente presenciaras muestras de su violencia explícita e implícita.

Con frecuencia, no es fácil reconocer el maltrato. Es más, por lo general es algo que se cultiva poco a poco y distorsiona la percepción de la normalidad de la violencia. Te animo a echarle un vistazo al artículo sobre maltrato psicológico.

Voy a sonar pesada, pero… nada justifica la violencia. Nadie tiene derecho a agredirte.

Recuerda que todas las personas nacemos libres. Si echas un vistazo a los derechos humanos, encontrarás que: todos somos iguales en dignidad y derecho; tenemos derecho a la seguridad personal. Señala además que nadie será sometido a penas degradantes, que tenemos derecho a la libertad de opinión y expresión …

Por favor, no dejes que tu pareja ni nadie coarte tus derechos humanitarios.

Ahora bien, entiendo que lamentablemente, en muchas ocasiones, la sociedad olvida educarnos en la igualdad de derechos. Quedan muy bonitos sobre el papel, pero existe toda una subcultura arraigada que hace que estos derechos se incumplan.

Por eso, es tan importante apoyarse en los que tengas cerca y que sí respetan estos derechos. Afortunadamente, hay muchas personas dispuestas a ayudar.

Muchas veces será un familiar, una amiga, o incluso la persona que te vende el pan cada mañana. Lo importante es que todas las personas que están sufriendo algún tipo de violencia sepan que no están solas.

Sé que lo que pido puede resultar difícil, requiere de muchas agallas y coraje, pero es importante.

¿Cómo podemos ayudar a una amiga, familiar o conocida que sospechamos padece violencia de género?

Si alguien te dice eso de mi pareja está agresiva, o sospechas que puede estar implicada en una situación de violencia, puedes ayudar.

Está en manos de todos contribuir al freno de la violencia.

En algunas ocasiones, podrás ayudar con una llamada a la policía. Por ejemplo, cuando escuchas signos de violencia doméstica. Para esto también están las apps como alertcops que comentaba antes.

Ten en cuenta que, si presencias alguna situación violenta, puedes avisar a las autoridades, aunque no conozcas a la víctima.

En otras ocasiones, también podrás dar apoyo emocional. Ten en cuenta que cada persona lleva su tiempo en ser consciente de lo que está viviendo. Esto es así porque la violencia daña la salud física y mental, dejando la autoestima muy debilitada.

Por eso, el contar con tu apoyo y comprensión puede ser de gran ayuda a la víctima.

Para ello, escucha sin juzgar y pregúntale cómo puedes ayudar, recuérdale a esa persona herida que es valiosa y ayúdala a hacerse más fuerte. Entre todos, podemos ayudar a frenar la violencia.

Por eso, si has vivido alguna situación de violencia, cuéntanos qué hiciste para superarla. Tu testimonio podrá ayudar a más personas.