Perdonar una infidelidad no es una decisión que tengas que tomar antes de empezar a estar bien.
Tampoco es algo que puedas pulsar como un botón y decidir de un día para otro.
Y, sobre todo, quizá estés mezclando varias cosas que no son necesariamente lo mismo.
«¿Y ahora qué vas a hacer con él?», le preguntaban todos. Ella todavía no tenía respuesta pese a las prisas que recibía, pero por primera vez empezaba a tener otra pregunta: «¿Qué voy a hacer conmigo?»
Perdonar no significa necesariamente continuar en la relación. Y empezar a recuperar tu paz tampoco requiere haber decidido aún si quieres seguir con tu pareja. Son procesos completamente diferentes.
[Comprender] ➔ ¿Por qué ocurrió?
[Perdonar] ➔ ¿Quiero llegar a perdonar esto?
[Decidir] ➔ ¿Quiero continuar con esta relación?
[Recuperarte] ➔ ¿Cómo vuelvo a sentirme a salvo y recuperar mi vida?
Como ves, son cuatro caminos distintos. No necesitas resolver los cuatro para empezar a ocuparte de ti.
Todavía no sé si quiero perdonar la infidelidad, ¿debo hacerlo?
No existe una única respuesta sobre si debes perdonar una infidelidad. Depende de la persona, de lo ocurrido y del momento en el que se encuentre.
Cuando alguien me hace esa pregunta en consulta, yo suelo devolverles una obviedad a mi juicio más interesante: quizá ahora mismo no necesitas responder a esa pregunta.
Porque antes de decidir si quieres perdonar, puede ser útil preguntarte qué significa para ti perdonar.
- A veces pensamos que perdonar significa hacer como si nada hubiera ocurrido.
- Otras veces creemos que es dejar de sentir dolor mágicamente.
- O que perdonar implica volver a confiar sin condiciones.
También solemos pensar que si intentamos comprender por qué ocurrió la infidelidad, estamos justificando el engaño. Pero no es así.
Puedes comprender sin justificar.
Puedes reconocer que existieron determinadas circunstancias, crisis o decisiones detrás de una conducta y, al mismo tiempo, considerar que lo que ocurrió fue inaceptable para ti. Comprender y poner límites son dos cosas que pueden convivir perfectamente.
Puedes dejar de necesitar respuestas y seguir teniendo claro que aquello te hizo daño. A veces alguien te golpea con una puerta y no lo hace a propósito, pero eso no quiere decir que no duela.
Puedes decidir que todavía no sabes si vas a perdonar, y no pasa nada. Cada persona tiene sus propios ritmos.
La pregunta urgente hoy no es «¿Voy a perdonar?», sino: «¿Qué necesito yo hoy para empezar a estar bien, independientemente de la decisión que tome sobre mi relación?»
En cualquier caso, si quieres profundizar en esta diferencia entre comprender lo ocurrido y justificarlo, puedes leer también Entender no significa justificar.
Perdonar no significa necesariamente quedarse
Para empezar a sanar tras un engaño también debes tener clara otra confusión bastante habitual: pensar que perdonar y continuar con la pareja son la misma decisión.
No tiene por qué ser así:
- Puedes perdonar y marcharte.
- Puedes quedarte y no haber perdonado aún: Puedes decidir continuar con tu pareja y todavía no sentir que has conseguido perdonar. Y también puedes necesitar reconstruir la confianza, independientemente de cómo evolucione tu proceso de perdón.
- Puedes decidir no perdonar: Y esa también es una opción válida para tu bienestar.
El perdón y la continuidad de la relación son decisiones diferentes.
Por eso, si ahora mismo estás intentando averiguar qué hacer con tu relación, quizá necesites separar esa pregunta de todo lo demás.
Porque una cosa es: ¿Quiero seguir con esta persona? y otra muy distinta: ¿Cómo estoy después de lo que ha ocurrido?
La primera pregunta habla de tu relación y de la decisión que quieres tomar respecto a ella.
La segunda habla de ti.
Ambas requieren atención, pero no de la misma manera ni al mismo tiempo.
💡 ¿Tu mayor duda ahora mismo es saber si continuar o romper?
Si tu mente está colapsada intentando decidir si dar una oportunidad o terminar la relación, he creado el Ebook [Deshojando mi relación], un ebook con ejercicios para ayudarte a analizar tu situación, aclarar qué quieres y tomar una decisión más reflexionada.
[Conocer Deshojando mi relación →]
🎥 ¿Y qué significa realmente perdonar una infidelidad?
Si estás intentando decidir si debes perdonar lo que ha ocurrido, quizá antes necesites revisar qué estás entendiendo por «perdonar».
En este vídeo te explico algo que puede ayudarte a verlo de otra manera: perdonar no significa necesariamente olvidar, justificar lo ocurrido ni continuar con la relación.
No necesitas tomar una decisión para empezar a recuperarte
Quizá estés pensando: «¿Pero cómo voy a empezar a estar bien si todavía no sé qué voy a hacer con mi vida de pareja?».
Es una duda lógica. Tras una infidelidad parece que la vida queda en pausa hasta tener esa respuesta. Como si tuvieras que decidir primero y curar la herida después. Pero puedes invertir el orden.
Puedes empezar a ocuparte de tu salud emocional mientras lo piensas. De hecho, suele ser algo bastante recomendable. Recuperar algo de espacio mental puede ayudarte a tomar decisiones desde un lugar menos dominado por la urgencia y la ansiedad.
Por eso mismo, puede ayudarte a:
- Reducir la ansiedad que aparece al recordar lo ocurrido.
- Calmar la necesidad compulsiva de comprobar su teléfono o su ubicación.
- Frenar la hipervigilancia y las comparaciones con la otra persona.
- Desarmar las preguntas obsesivas que vuelven en bucle.
- Trabajar el miedo constante a que vuelva a suceder.
Todo eso lo puedes trabajar independientemente de que te quedes o te vayas. Hacerlo no significa que hayas tomado una decisión; significa que te estás cuidando para poder decidir desde la calma y no desde la desesperación.
La trampa de buscar la «decisión correcta»
A veces sentimos que tenemos que decidir cuanto antes si nos quedamos o nos vamos porque creemos que, en cuanto tengamos la respuesta, por fin llegará la tranquilidad.
Pero a esa decisión suele seguirle una nueva trampa:
«¿Y cómo sé que no me estoy equivocando?»
[Decisión pendiente] ➔ [Análisis de pros y contras] ➔ [Duda sobre el futuro] ➔ [Búsqueda de garantías] ➔ [Parálisis y ansiedad]
Te planteas si aún le quieres, si estás siendo demasiado dura/o, si eres débil por perdonar o si te arrepentirás dentro de cinco años. La decisión deja de ser un paso práctico y se convierte en una búsqueda imposible de certeza absoluta.
Quieres encontrar una garantía absoluta de que no vas a sufrir, pero quizá esa garantía tampoco exista.
Y cuando intentamos conseguir una certeza absoluta antes de actuar, podemos quedarnos atrapados en un bucle durante mucho tiempo.
¿Qué necesitas tú mientras decides?
Cambia temporalmente la pregunta. En lugar de quedarte atrapada/o pensando: «¿Me quedo o me voy?», empieza a cuestionarte:
- ¿Qué necesito hoy para poder pensar con más claridad?
- ¿Qué conducta está alimentando mi ansiedad en este momento?
- ¿Qué parte de mi vida ha quedado totalmente paralizada por la infidelidad?
- ¿Qué espacio personal necesito recuperar?
No es lo mismo necesitar tomar una decisión de pareja que necesitar salir de un bucle obsesivo.
¿Y si sé que quiero continuar, pero no puedo dejar de pensar en lo ocurrido?
Aquí la situación cambia por completo. Quizá ya has decidido apostar por tu relación y queréis reconstruirla. Pero eso no hace desaparecer automáticamente:
- Las imágenes intrusivas que se cuelan en tu cabeza.
- El miedo constante a que te vuelva a mentir.
- La comparación destructiva con la otra persona.
- Tu necesidad de saber cada detalle de lo que pasó.
- La vigilancia constante sobre sus horarios o su tono de voz.
(Y lo mismo ocurre si has decidido romper: terminar la relación tampoco apaga la rumiación por arte de magia).
El problema ya no es la decisión sobre la relación. El problema es: ¿Cómo consigo que la infidelidad deje de ocupar el 100% de mi espacio mental?
Cuando el problema no es decidir, sino salir del bucle
Si te has reconocido en estas líneas, no necesitas otra lista de pros y contras. Ni investigar más detalles de lo que ocurrió. Ni buscar una garantía imposible de que no volverá a pasar.
Quizá necesites empezar a trabajar el mecanismo que mantiene activa esa alerta.
Precisamente por eso he creado un proceso guiado para trabajar la obsesión después de una infidelidad.
Si quieres entender mejor algunas de las reacciones que pueden aparecer después de una infidelidad, puedes leer también [Después de una infidelidad].
¿Qué necesitas trabajar ahora?
Dependiendo de dónde te encuentres, puede que necesites cosas diferentes.
- Si no puedes dejar de pensar en lo ocurrido
Accede al [Proceso Guiado].
Un trabajo práctico y a tu ritmo diseñado para desarmar la hipervigilancia, frenar el bucle de preguntas y recuperar espacio mental (no requiere que hayas decidido si te quedas o te vas).
- Si no sabes qué hacer con tu relación
Descarga el Ebook [Deshojando mi relación]
Con ejercicios estructurados para analizar tu historia de pareja y tomar una decisión consciente.
- Si necesitas trabajar tu caso de forma personalizada
Terapia individual.
Si sientes que la situación te desborda y prefieres trabajar directamente conmigo tu caso, puedes [solicitar una sesión de terapia individual].
No tienes que resolverlo todo hoy
Quizá ahora mismo no sepas si vas a perdonar ni si continuarás con tu pareja. Está bien. Hay decisiones que requieren tiempo y maduración.
Pero hay algo que no necesitas posponer más: empezar a ocuparte de tu bienestar. No necesitas saber qué vas a hacer mañana con tu relación para empezar a hacer algo diferente hoy por ti.
💬 ¿Hablamos en comentarios?
¿Sientes que la presión por decidir te está impidiendo recuperarte? ¿Qué es lo que más espacio ocupa en tu cabeza ahora mismo? Te leo abajo en los comentarios.