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¿Cómo hablar de sexualidad con hijos adolescentes?

Educar la sexualidad adolescente

Autora: Ana M. Hidalgo

Hablar de sexualidad con nuestros hijos es un aspecto esencial de su formación que conviene abordarlo con naturalidad desde la infancia.

Si bien a veces no resulta nada fácil, especialmente cuando nuestros hijos crecen, y el tema se convierte en algo más íntimo y personal, pues aquí es donde empezamos a ponernos nerviosos.

La sexualidad abarca partes muy importantes de las relaciones sociales y de la vida.

Nos guste o no, el sexo es uno de los motores del mundo, basta ver los mensajes publicitarios que recibimos a diario, da igual lo que quieran vendernos, la sexualidad siempre está presente.


¿Sexualidad y adolescentes…?

Para un adolescente, en mitad de tanta confusión hormonal, puede resultar bastante incómodo preguntar a sus padres sobre cómo se pone un preservativo, qué se siente la primera vez, o hablar sobre ciertos mitos y dudas que rondan su mente en relación al sexo.

Esta inquietud se agrava especialmente si no se tiene un diálogo abierto en familia.

Para los padres, esta situación no es más sencilla, cuesta asumir que nuestros hijos tengan impulsos sexuales.

-“¡Pero si son unos críos!” es una de las expresiones que más oigo y es que, por lo general, hablar de estos temas es muy inquietante también para los padres.

El saber expresar muestras de cariño y afecto, cortejar a la persona amada, aprender a ceder o no a los deseos de nuestra lívido, conocer nuestro cuerpo… son demasiados aspectos que pueden quedar sin respuesta o con una respuesta confusa si no se tiene la formación adecuada.

Por ello, soy de las que opina que, es mejor asegurarse que entienden adecuadamente temas tan importantes como la sexualidad y no dejarlo en manos del azar o de los rumores que otros adolescentes puedan intercambiar.

Pero ¿cómo hacerlo? Te dejo a continuación algunos tips que te serán útiles.


 

La sexualidad en la adolescencia – ¿como hablar con nuestros hijos?

  1. Ir poco a poco

No es necesario que fijes un día concreto ni que te prepares toda la información a dar en una sola sesión, esto no sería de gran ayuda.

Es mejor introducir la conversación poco a poco, aprovechando las oportunidades del día a día.

Te doy unos ejemplos:

Al escuchar juntos la radio, puedes iniciar una conversación sobre el contenido de alguna canción y dejar ver tu postura ante esa temática.

Por ejemplo, sobre posturas machistas ante la vida, el amor, el desamor… aprovecha para hablar de sentimientos.
Si veis juntos una peli y aparece una escena de sexo, puedes opinar sobre lo que han tardado o no en intimar, sobre si han tomado las precauciones adecuadas, sobre cómo la realidad suele ser diferente a las películas…

Al ver la tele, encontraréis muchos anuncios publicitarios que no alientan la aceptación del cuerpo.

Aprovecha para mostrarles los peligros que esto entraña.

No es necesario tener las mejores tetas, nariz o labios del mundo para ser feliz.

Al fin y al cabo, todo es cuestión de gustos y modas.

Si os cruzáis con una vecina que se ha quedado embarazada, podéis hablar sobre los cambios corporales, la edad a la que es más acertado formar una familia, qué hacer para evitar un embarazo, protección ante enfermedades…

2. No monologues, conversa.

Escucha su opinión sin juzgar, es la parte más importante para entender sus inquietudes y problemas y para crear un ambiente en el que pueda sentirse seguro.

Sé respetuoso con sus sentimientos y puntos de vista en todo momento. Recuerda lo inseguro que te sentías a su edad y anímale a preguntar.

3. Trata el tema con la importancia que merece, no banalices.

Lo esencial es que aprenda que es un tema que hay que abordar con conocimientos de calidad y que por ello debe informarse a través de personas de confianza, ni la web ni amigos de su edad podrán darle toda la información importante sobre el tema.

4. Si no sabes la respuesta a alguna de sus preguntas, díselo abiertamente.

Infórmate y vuelve sobre el tema tan pronto conozcas la respuesta.

Es importante que comprenda que puede apoyarse en ti y que para ti es importante su formación al respecto (igual que buscarías una academia de alemán si tu hijo lo necesitase, debe comprender que, para los temas importantes siempre buscarás soluciones).

5. Comprueba que respondiste realmente a lo que te pregunta y que ha entendido tu respuesta.

No se trata de responder rápidamente para quitarnos el marrón de encima, pero tampoco se trata de hablar dando explicaciones tediosas.

Ajusta tu respuesta a tu hijo de forma clara, sencilla y sincera.

6. Háblale de tus experiencias pasadas.

De cómo te sentías tú a su edad, de la primera vez que te enamoraste, de cómo conseguiste hablar con la persona que te gustaba…

Se trata de que asuma la sexualidad como un tema natural por el que todos pasamos y que vea que tú también has tenido las mismas sensaciones, emociones y miedos que ellos están experimentando, y que precisamente por eso, podrás ayudarles.

Si deseas recibir mi ayuda profesional, puedes contactar conmigo a través de este enlace, estaré encantada de ayudarte.

Ana M. Hidalgo

www.terapiaconAna.com

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor, psicología y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”