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Cómo controlar el enfado con mi pareja

Autora: Ana Hidalgo

Discutir nunca es agradable, pero puede acabar con tu relación si no sabes qué evitar al discutir.

En consulta encuentro parejas a punto del divorcio que llevan décadas juntas y se quieren, pero no saben discutir.

Como ya hemos hablado muchas veces, el amor no lo es todo, pero cuando son muchos los pilares sólidos en una relación, es una lástima que ésta termine por desconocer unos principios básicos.

Partiendo de la idea de que la gran mayoría sabe que, en una discusión no sólo es importante lo que decimos a nuestra pareja, sino también el cómo y el cuándo, creo que es imprescindible también conocer el qué evitar al discutir. Esto es, el cómo nos comportamos durante la discusión y tras la misma.

Qué evitar durante una discusión con mi pareja

Uno de los mayores eruditos sobre relaciones de pareja, John Gottman, nos muestra tras varias décadas de estudio algunas de las faltas más graves que puedes cometer al discutir con tu pareja y que, por tanto, deberías evitar.

Entre ellas están:

  • Desviar la atención sobre el hecho que nos molesta para atacar a la pareja.

Cuántas veces acabamos utilizando de forma imperativa eso de “tú eres…” en lugar de “me he sentido… cuando …”

El descalificar a tu pareja sólo encenderá más la llama de la ira y os impedirá controlar vuestro enfado.

Recuerda que la violencia verbal puede doler tanto como la violencia física. No ataques a tu pareja.

  • Generalizar una acción concreta y amplificar su frecuencia o sus consecuencias.

Sí, me estoy refiriendo precisamente a estas ocasiones en las que empezamos las frases con “tú siempre…” ; “tú nunca…”

¿Realmente tu pareja actúa igual el 100% de las veces de una forma que te desquicia o enfada? Muy posiblemente no. Si todo hubiese sido malo desde el minuto en que os conocisteis la relación no hubiera sido posible.

Es por eso que no generalices. La mejor forma para controlar el enfado es acotarlo al momento presente.

  • Mostrar desprecio a tu pareja.

A muchos les cuesta admitir que llevan a cabo esta conducta cuando discuten.

Sin embargo, lo haces cada vez que no escuchas lo que tiene que decirte, lo ridiculizas, eres sarcástico/a, haces muecas…

SIn duda alguna, esta es una de las facetas más importantes que evitar al discutir.

  • Sacar la caja de los recuerdos negativos.

En muchas ocasiones olvidamos que lo pasado, pasado está.

Si algo ya se solucionó y perdonó, no deberías sacarlo a relucir en cada discusión. Esto sólo removerá malos momentos y os evitará avanzar.

 

Otros errores comunes a evitar al discutir están relacionados con el lugar o el momento en que lo haces. Evita discutir en público, involucrar a otros, hacerlo cuando alguno está muy cansado o ha tenido un mal día…

Qué evitar al discutir con mi pareja tras la pelea

Saber o no saber discutir no se refiere sólo a cómo controlar el enfado con mi pareja.

Quizás te hayas mordido la lengua para no decir algo hiriente, pero si tras la discusión tus actos no son los adecuados, tu relación puede terminar yéndose a pique.

Algunos de los errores más comunes a evitar son:

  • Castigar al otro poniendo una barrera entre ambos.

A veces esta barrera puede ser el silencio, a veces puede ser mandarlo al sofá a dormir.

Recuerda, que no estar de acuerdo con alguien en algo concreto no significa que no quieras a esa persona. No la castigues.

  • Conservar el enfado durante días.

Si no dejas fuera de la nevera la comida más de 24 horas, no lo hagas tampoco como una discusión pues, según va pasando el tiempo empeora.

Solucionar vuestra relación de pareja tendría que estar entre las prioridades de vuestro día.

Sois adultos. Calmaos, pensadlo y habladlo.

  • Aferrarse a tu punto de vista.

Cuando estamos en caliente, es difícil que nuestra mente funcione bien y tome distancia para escuchar al otro.

Ahora bien, una vez la discusión ha cesado en intensidad, puedes aprovechar para aprender algo del otro punto de vista.

No se trata de revisar la discusión para pensar la estrategia para “ganarla”, sino para asumir puntos de vista distintos.

  • Buscar en el sexo una solución rápida.

Muchas parejas creen que tener relaciones sexuales es la forma de zanjar una pelea o discusión.

Sin embargo, no siempre es el momento más adecuado para el sexo pues seguimos enfadados o, al menos, revueltos emocionalmente.

Esto además hace que, con el tiempo, termines asociando sexo con pelea. Por eso, muchas veces se puede terminar cogiendo manía a tener relaciones sexuales. En otros casos, se puede olvidar otra vía para acceder al sexo que sea distinta a una discusión previa.

Qué podemos hacer

Generalmente, mis clientes se sorprenden de que les plantee la necesidad de establecer normas básicas para discutir.

-Ana, si lo que queremos es no discutir, ¿para qué unas normas de discusión?

Seamos realistas, si la relación dura en el tiempo, es normal que alguna vez haya discusiones. De hecho, las discusiones nos pueden ayudarnos a crecer como personas y en nuestra relación. Ahora bien, no todo está permitido. Como decíamos, hay que saber qué evitar al discutir.

Por eso, es conveniente saber con antelación qué estamos dispuestos a permitir y qué no si se produce alguna discusión.

Acordar con antelación las normas de discusión os ayudará a que la intensidad de las peleas no se desmadre.

Ahora bien, esto es una tarea personal, algo que cada pareja debe establecer según sus propias necesidades.

No obstante, a fin de darte una idea, te comparto algunos de los más recurrentes en consulta.

Norma 1: Quedan prohibidas los insultos personales y los gritos.

Si alguno alza la voz, el otro le dará un aviso para que sea consciente de que se está exaltando. Si continúa con esa actitud, la discusión se pospondrá 10-15 minutos y ambos irán a distintas salas.

Norma 2: No se discutirá delante de los hijos y, en general se evitará discutir delante de terceros.

En caso de producirse una situación conflictiva, se hará una pequeña seña al otro para indicar que ese tema se hablará en casa/privado.

Norma 3: No se pueden realizar comparaciones con antiguos ex.

Como en los casos anteriores, se puede utilizar una pequeña señal para tomar conciencia del agravio que se está produciendo.

Otra opción es utilizar el humor para restarle importancia a la situación y redirigir la discusión en otra situación.

Norma 4: Cada uno tendrá su tiempo para expresar su punto de vista.

En muchas ocasiones no se respeta el turno de palabra. Es por eso que se puede optar por dosificar los tiempos usando para ello un cronómetro o utilizando la “técnica del bastón de mando”.

Esta técnica es bastante sencilla: quien tenga el objeto designado para ese fin podrá hablar y el otro deberá escuchar, una vez finalizado su alegato cederá el “bastón” al otro y pasará a escuchar sin rechistar.

 

Como ves, no se trata sólo de no discutir o de evitar peleas, es importante saber qué evitar al discutir.

En cualquier caso, si está fallando la comunicación con tu pareja, no esperes a que se os haga bola. La terapia de pareja os ayudará a saber cómo manejar estas situaciones, así como a entender su origen. Ya sabes que, si a este respecto quieres recibir mi ayuda profesional, estás a tan sólo un click de lograrlo. Pincha aquí para reservar tu cita.