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Cómo mejorar las relaciones con 7 sencillos hábitos

Revisando el clásico Cómo ganar amigos e influir en las personas

Autora: Ana M. Hidalgo

¿Quieres saber cómo puedes mejorar las relaciones ?

Mejorar las relaciones puede ser algo bastante sencillo si empleamos la “buena educación”

Si bien se ha escrito mucho sobre sobre cómo mejorar las relaciones, hoy quiero compartirte mis principales conclusiones de uno de los clásicos al respecto:

Cómo ganar amigos e influir sobre las personasde Dale Carnegie

En esta obra el autor nos expone algunos hábitos de comportamiento básicos, considerados de personas “bien educadas”.

Hoy quiero recordarte 7 de ellos que, si bien probablemente ya conozcas, es conveniente recordar de vez en cuando.

Con ellos, conseguirás mejorar considerablemente tus relaciones de forma muy sencilla.

Hábitos para mejorar las relaciones:

  • ABAJO LAS CRÍTICAS DESTRUCTIVAS.

Cuando criticas a alguien muy probablemente dañes su orgullo o hagas que se ponga a la defensiva.

Haces que esta persona se desestabilice de algún modo y no se sienta a gusto consigo mismo, despertando, de este modo, resentimientos que pueden volverse en contra tuya.

En lugar de censurar o criticar a los demás, trata de comprenderlos.

Muy posiblemente tengan motivos para comportarse como lo hacen.

  • EXPRESA TUS SENTIMIENTOS CON EMPATÍA.

Si el comportamiento de otro está lesionando tu bienestar, en lugar de criticarle a él/ella sin más, hazle saber cómo te sientes, dile sencillamente: “cuando haces… (el comportamiento que te afecta), me siento… (expresa en primera persona cómo te sientes)”.

Después añade una petición clara y concreta de cómo te gustaría que actuase en este aspecto en concreto a partir de ahora.

  • COMUNICACIÓN CON CINCO SENTIDOS.

Antes de enfadarnos o sentirnos ofendidos, debemos asegurarnos de estar entendiendo el mensaje que nuestro interlocutor nos está dando, algunas circunstancias nos impiden atender a elementos comunicativos tan importantes como son, por ejemplo, el tono con el que se dice una frase (recuerda: los mensajes escritos no nos dejan saber si nos lo dicen en tono burlón, pícaro, de crítica…) o lo que indica el comportamiento no verbal (cuando hablamos en sitios con poca luminosidad o mala visibilidad perdemos detalles importantes).

De igual modo, asegúrate de que la persona con la que hablas comprende tu mensaje y la intención del mismo, de este modo evitarás malos entendidos.

  • NO HAGAS FRECUENTES TUS QUEJAS.

Puede que tu dolor de muelas no te deje estar tranquilo, pero cuando alguien acude a ti, por lo general, ya trae sus propios problemas.

Está bien pedir ayuda o consejo a otros de vez en cuando, pero no hay que a acribillar a los demás constantemente con nuestras miserias, esto sólo los desanimará y los alejará de nosotros.

  • DA MUESTRAS DE APRECIO.

A todos nos gusta que nos admiren y nos den muestras de aprecio.

Una buena forma de hacerlo es aprender el nombre de las personas con las que hablas y emplearlo dentro de la conversación.

También el recordar su fecha de cumpleaños (puedes anotártela en la agenda para así recordarla a tiempo), saludarlos con energía y alegría al verlos, terminar una conversación diciendo lo mucho que nos ha gustado verlo o saludarlo… todo esto, ayudará a que la otra persona se sienta valorada y apreciada.

  • ESCUCHAR ES DE SABIOS.

Alienta a los demás a hablar de sí mismos y muestra interés por lo que te narran.

Ralph Waldo Emerson decía: “Todos los hombres que conozco son superiores a mí en algún sentido y en ese sentido, aprendo de ellos”.

Cuando escuchas a los demás te estás permitiendo aprender de la experiencia de los demás, al tiempo que fortaleces tu relación con esa persona.

Permite a la otra persona hablar más.

Hazle preguntas sobre el tema e interésate sinceramente por sus hazañas o sentimientos, ambos saldréis ganando más de lo que imaginas.

  • TU SONRISA ABRE PUERTAS.

Sonríe siempre que puedas, de esta forma la sonrisa comenzará a formar parte de tu carácter poco a poco.

A todos nos gusta estar con personas alegres y felices pues su entusiasmo se contagia.

Además, el sonreír hace que las relaciones mejoren considerablemente.

Pon en práctica estos sencillos pasos hasta convertirlos en tus hábitos más característicos, verás cómo tus relaciones mejoran al tiempo que comienzas a encontrarte mejor contigo mismo.

Como suele decirse: “el que más da, es el que más recibe”.
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Si deseas recibir mi ayuda profesional, puedes contactar conmigo a través de este enlace, estaré encantada de ayudarte.

Ana M. Hidalgo

www.terapiaconAna.com

Sobre la autora:

“Soy Ana Hidalgo, psicóloga de profesión y persona como tú, con grandes experiencias tanto a nivel personal como profesional.

Me dedico a ayudar a personas a superar situaciones difíciles y salir fortalecidas de ellas.

Si quieres recibir semanalmente artículos sobre amor, desamor y relaciones en general, suscríbete gratis a mi blog en terapiaconAna.com”